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Ramón, el cojo... o sencillamente Ramón

Ramón, el cojo... o sencillamente Ramón

-¿Ramón, cuántas novias tienes?
- Diecisiete, respondía Ramón.

-¡¿Y maridos!?
-¿Cooooomo, qué va, yo soy un hombre?, señalaba falsamente molesto y alarmado.

Por dónde quiera que pasara esas eran las preguntas claves que acompañaban a Ramón, hechas fundamentalmente por niños que a pesar de recibir siempre idénticas respuestas, no se cansaban de escucharlas en la voz del carismático discapacitado.

Ramón tenía un encanto peculiar. No sé cómo se las arreglaba para estar en cualquier parte. Todas las calles de Sancti Spíritus lo conocían de memoria. Diariamente los cuatro puntos cardinales de la cuarta villa eran recorridos por Ramón en irrepetible prueba de resistencias.

No se imagine un robusto atleta de tricolor vestimenta entrenando para alguna competencia nacional o internacional. Nada de eso. Ramón era todo lo contrario, aunque sí había similitud con un deportista de alto rendimiento: su constancia y vitalidad.

Ramón era un negro, muy negro, de estatura pequeña. Ojos bien grandes que abría desmesuradamente en su cotidiano conversar. De dientes blancos, muy blancos, que relucían en su extraordinaria sonrisa. Parecía como si tuviera más dientes que lo normal. Y sonreía, casi siempre sonreía... pero eso sí, sus carcajadas eran contagiosas, estridentes... ¡Y de pronto se quedaba serio, muy serio! Para volver a la hilaridad constante otra vez.

Una sola de sus piernas tenía valor de uso. La otra no le faltaba, pero era muy corta y doblada hacia atrás. Parecía un elemento ornamental, pues para nada la podía utilizar. Ramón no usaba dos, sino una muleta que manejaba magistralmente auxiliado por un bastón.

No vayan a pensar que tenía endilgado el patronímico de Ramón, el cojo, ni mucho menos, ¡qué va! No hacía falta. Todos sabían que lo era pero... nada de Ramón, el cojo. ¡Para qué reiterarle tanto su impedimento! Era sencillamente Ramón y todos le identificaban. ¿Sus apellidos Fernández Pina? Tampoco hacían falta. ¡Sólo Ramón!

Tenía una poderosa fuerza magnética para los niños. Siempre estaba rodeado por ellos, o... por nosotros, pues también fui de los que coreó a Ramón. ¡Y algo muy importante! Jamás le escuché decir malas palabras o utilizar una ofensa para nadie. Era ejemplo de bondad, respeto y buen carácter.

Sentado en una acera, rodeado de niños, decía sus hiperconocidas adivinanzas.

-Oyeeeee, Ramón, ¿cuándo te vas a aprender otra? Se quejaban algunos, pues siempre eran las mismas adivinanzas. Sin embargo, paradójicamente, cuando quería ampliar su repertorio, entonces le hacían repetir las mismas de antes.

Pero Ramón no sólo se caracterizaba por sus excelentes relaciones con los infantes, sino que era punto fijo - como decimos los cubanos- en todos los mortuorios y entierros que acontecían en la ciudad. Era como un símbolo de relación o ansias de quedar bien con el principio y el fin.

Desde hace algunos años falta la necesaria presencia de Ramón por las calles espirituanas. Una caída lo inutilizó por largo tiempo y según sus familiares lo consumió la nostalgia al no poder estar como siempre, recorriendo la ciudad del Yayabo con su coro de niños buscando la respuesta de las novias, diciendo sus mismas adivinanzas o en su singular compañía con los viajeros del camposanto.

El Dúo Escambray para siempre en la memoria

El Dúo Escambray para siempre en la memoria

En el dúo Escambray se puede reconocer un sentimiento que surge de lo más profundo del concepto de sentido de pertenencia popular en el que se sumerge, como parte inseparable de una histórica ciudad y de todos los que amamos a Trinidad. La música de esta institución vocal y sus integrantes –Pedro González y José Ferrer- están tan impregnados en la legendaria ciudad como sus piedras o emblemáticas casas y palacios coloniales.

Desde hace varios años –cantaron juntos 27- dejaron de existir como organización artística, sin embargo, el tiempo no es capaz de separarlos del contexto espiritual de la legendaria villa, como uno de sus elementos más autóctonos y reconocidos.

Cuando aquel niño, sin una sólida influencia familiar, comenzó a tocar con un acordeón de juguete los acordes de Praga -una canción instrumental de moda durante la década de los sesenta- ni siquiera podía imaginar que unos años después sería uno de los intérpretes de mayor vuelo en toda la historia de Trinidad.

La obra musical y poética de José Ferrer, por su delicada y profunda inspiración, trasciende fronteras y se ubica al lado de los grandes de la provincia, codo a codo con sus coterráneos Julio Cuevas, Lico Jiménez, Félix Reina, los espirituanos Miguel Companioni, Teofilito o el cabaiguanense Arturo Alonso, por sólo mencionar algunos ejemplos.

Allí, junto al Baile de la Bibijagua, de Mujer Perjura, Pensamiento o de un Canto a Cabaiguán, se yergue su Cerca del Mar y del Monte, pero con la peculiaridad de que al ser como un nuevo Himno Trinitario, todos le conocen, muchos lo interpretan, pero nadie como el extraordinario Dúo.

TRINIDAD ES PRÓDIGA EN PERSONALIDADES Y PERSONAJES CÉLEBRES

Sin ir muy lejos en el tiempo deben pasar a la posteridad gente de la talla del ingenuo pintor Benito Ortiz, el excepcional percusionista Alberto Pablo, el polifacético bailarín y artesano Rafael Zerquera, “Tiembla Tierra”; la familia de alfareros Santander, Isabel Bécquer, “La Profunda”; el ya mencionado compositor Julio Cuevas, el músico y compositor Félix Reina, el eminente conservador de la ciudad Macholo, o el historiador Carlos Joaquín Zerquera.

Junto a estos y otros que trascienden hasta el infinito de su rica historia hay que ubicar obligadamente al excepcional dúo trinitario. Tanto Pedro como Ferrer no logran tan solo un empaste vocal inigualable, sino que cada uno tiene personalidad propia con lo que hace.

Con el más alto rigor profesional unen virtud y talento, traducidos en hermosos arpegios hasta lograr esa sonoridad única que les caracteriza. Para ambos ha sido casi imposible, formar otro Dúo Escambray por separado.

Excelentes voces se han unido con uno y otro, sin embargo, dicho en buen cubano, “nadie encaja” y todos los intentos han sido baldíos.

Una sencilla ecuación: para el Dúo Escambray: Pedrito es a Ferrer, como Ferrer es a Pedrito. Podría salir cualquier cosa, pero no como la excepcional agrupación que ellos juntos integraban.

ALGO DE HISTORIA

En 1952 tras una revividora nalgada, daba su primera nota aguda en Santa Clara José Ferrer, quien se traslada tres años después con su familia a Trinidad, dónde vivió más de cuatro décadas.

Quizás al llegar a la legendaria ciudad escuchó los gritos de un recién nacido en la humilde casa del destacado trovador Pedro González Borges, pero el pequeño José Ferrer estaba muy lejos de advertir que aquella voz humedecida por lágrimas, estaría tiempo después vinculada tan intensamente a su vida.

Aún no había cumplido Pedrito los siete años y ya su voz jugaba magistralmente al contacto de las primeras notas musicales, virtud heredada de una familia de trovadores. Precisamente la primera Casa de la Trova que tuvo Trinidad fue la de sus padres, aunque no tuviera ese nombre, pero allí se reunían, guitarra en mano, los más brillantes intérpretes de la época.

Entonces: Pedro es músico porque sus primeros sueños fueron con trova y por tanto no podría ser otra cosa.

“Todo esto me dio pie a hacer todo lo que hago y a amar a la trova de la forma en que la amo”, nos diría muchos años después este vivo símbolo de la trova trinitaria.

“En mi caso soy músico porque los cubanos venimos al mundo con la predisposición a la música -dice Ferrer- porque cualquiera toca una clave o suena rítmicamente unas palmadas, pero no tengo una tradición familiar de músicos en el concepto más amplio de la palabra, o sea, no podría decir exactamente por qué lo soy, aunque mi padre cantaba con afinación y con sentido de los textos que entonaba, pero nunca fue un músico, sin embargo, al parecer eso que hacía me lo trasmitió, pues gracias a él conocí muy temprano la Mariposita de Primavera u otras maravillosas composiciones de aquella época que además de estimular mi sueño, iban amoldando lo que sería después mi vida”.

¿POR QUÉ ESCAMBRAY?

UNA INTRODUCCIÓN NECESARIA

Desde el punto de vista geográfico Escambray es sólo una parte del macizo montañoso Guamuhaya que se eleva imponente al sur de la antigua provincia de La Villas, hoy multiplicada en tres: Cienfuegos, Villa Clara y Sancti Spíritus.

En la última etapa por la liberación nacional y debido a innumerables causas históricas que le precedieron y sucedieron, la cordillera pierde su nombre y toma entonces el de Escambray para identificar el lomerío desde Cumanayagua, en Cienfuegos, hasta Trinidad, en el actual territorio espirituano, no obstante la lucha de muchos defensores de los toponímicos originales por reconocer la antigua denominación aborigen.

Hechos como los protagonizados por el Ejército Rebelde en la zona o en la posterior Lucha Contra Bandidos, la Campaña de Alfabetización, son acompañados por Escambray e incluso una Región de la antigua división política administrativa, cuya capital era Trinidad, así se identificaba: Región Escambray.

EL DÚO

Siendo casi adolescentes en el año 1972 Pedro y Ferrer -quiénes habían estudiado juntos en la escuela de arte de Cienfuegos- por esos motivos de los que se encarga sabiamente el destino, unen sus voces para formar un dúo que al principio se denominó Los Sindos, nombre escogido para homenajear a ese grande de la trova del Oriente y de toda Cuba que fue Sindo Garay.

También en ese año y siendo aún artistas aficionados integran y fundan en Manzanillo el movimiento de la Nueva Trova, junto a Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Sara González y otros inmensos jóvenes artistas, incluyendo a la espirituana Lourdes Caro.

En el año 1973 son llamados al Servicio Militar en Santa Clara dentro de las filas del Ministerio del Interior.

“El entonces capitán Gilberto Sotolongo, quién era jefe de la policía en la antigua provincia de Las Villas y quién atendía las actividades culturales del MININT, fue quién nos propuso y aceptamos el nombre de Escambray para el dúo, alegando nuestra procedencia”, señala Pedro González.

Y así comienza la historia de esta agrupación genuinamente trinitaria que comenzó a recorrer a Cuba, países de Europa, Asia, África y América Latina como genuinos representantes de su amada ciudad colonial, cantándole desde aquellos confines, a la imaginaria volanta a sus pedregosas calles, vetustas casas y palacios ancestrales o a su mar y su monte en los que se funden el vuelo de las gaviotas, el sonido de cuerdas y empastadas voces con el acariciador canto de sus afinados sinsontes.

Rafael Daniel

Cundío: el dueño del central Uruguay

Cundío: el dueño del central Uruguay

Hay cubanos y cubanas que tienen tan enraizado el sentido de pertenencia de su centro de trabajo que en ocasiones lo humanizan tanto que lo consideran como parte inseparable de su familia. En el central Uruguay, de Jatibonico, en la central provincia de Sancti Spíritus encontramos a Cundío, un obrero azucarero excepcional.

UNA INDAGACION

Si preguntamos en Jatibonico por Francisco de Paula Rabí, todos nos mirarán extrañados, pues dónde único aparece registrado este nombre es en los documentos oficiales, "… incluso hasta en mi CDR, creo que tampoco está, pues cuando he donado sangre o en la guardia, el nombre que aparece es por el que me conocen todos: Cundío"

Y una muestra que atestigua la anterior aseveración de este hombre es que cuando peguntamos en su cuadra por su apelativo real nadie supo darnos referencia, sin embargo "… si ustedes dicen que se trata de un negrito bajito que conversa mucho, le regala caramelos a los niños y que todos los días va al central, en zafra o no zafra, llueva truene o relampaguee, entonces enseguida le van a decir: ¡Ah, sí! ¡Ese es Cundío!"

UN POCO DE HISTORIA

El Uruguay es uno de los centrales azucareros de mayor capacidad de producción de azúcar en el país. El año anterior festejó el centenario de su primera zafra. Sólo unos tres lustros después de esa arrancada se estrenaba en el mundo el llanto de Cundío, confundido con el pitazo del ingenio.

"Claro que mi llanto era un lamento. Imagínate el ambiente de miseria que había en aquellos tiempos para los pobres y si eras negro, peor. O sea, que yo vine a agravar la pésima situación de mi familia"

Generalmente en Cuba y otros países de habla hispana a los Franciscos les dicen Paco o Pancho, sin embargo, no existe antecedente en otro lugar del mundo que a los que llevan ese nombre les endilguen el apodo de Cundío.

"Eso de Cundío me viene porque yo en mi barrio jugaba mucho a los escondidos –juego tradicional infantil- y casi nunca me encontraban y cuando alguien preguntaba por mí, decían: "Ta´condio" (por está escondido) y desde entonces se me quedó para siempre ese apodo".

¡CASI SETENTA ZAFRAS SIN JUBILARSE!

Desde hace sesenta y ocho zafras (¡consecutivas!) el central azucarero jatiboniquense observa a la pequeña figura de Cundió incursionar por sus entrañas, y nada de paso lento y deprimido. Paradójicamente, a este hombre el tiempo le hace más flexibles las articulaciones y su andar es tan ligero como el de cualquiera de los cientos de jóvenes que laboran en la industria, de los cuáles siempre está rodeado.

"Yo no puedo estar un solo día sin venir al ingenio, haya o no haya zafra. Cuando no lo hago parece que me falta algo. Es parte de mi vida y lo siento tan mío como mi propia casa. La Revolución nos hace sentir dueños de todo esto".

Confiesa que no tiene intenciones de jubilarse, no obstante ser el trabajador azucarero en activo más antiguo del país.

"¿Jubilarme? ¡De eso nada! Yo me siento muy fuerte todavía para aportarle mi granito de arena a la sociedad. Me siento saludable. Fíjate que en mis 86 años he visitado solamente una vez a un médico, con eso te lo digo todo. Si algún día me jubilo, será cuando lo haga Fidel, y por cierto ¡Hay Comandante en Jefe para mucho rato! "

Rafael Daniel

Niños, los más privilegiados en Cuba

Niños, los más privilegiados en Cuba

Ser un niño privilegiado es algo poco común en muchas partes del mundo, pero en Cuba hoy esa condición es una prerrogativa que le garantiza a todos sus derechos más elementales desde el momento mismo de su nacimiento.Tales bondades son razones suficientes para que cada año los más bisoños cubanos festejen el 1 de junio el Día Internacional de la Infancia, fecha que ni siquiera en otras naciones se conoce por el olvido y la desatención en la que vive ese sector.

En agosto de 1925, representantes de 54 países asistieron a la Conferencia Internacional de la Felicidad de la Infancia, celebrada en Ginebra, Suiza, y donde aprobaron la "Declaración de Ginebra sobre la Protección de los niños".

Se decretó así que todos los países estaban obligados a proporcionar a los menores disfrutes espirituales, asistencia social, mejores oportunidades de vida y se prohibían los trabajos forzados y peligrosos para ellos.

Después de esta conferencia, los gobiernos de diversos países acordaron instituir el Día Internacional de la Infancia en conmemoración a los pequeños muertos durante la II Guerra Mundial y en otros conflictos bélicos.

En Cuba, las niñas y los niños celebran este día con la alegría de saberse el tesoro más preciado al disfrutar, sin distinción alguna, de escuelas, incluso los que tienen capacidades diferentes, juegos, recreación sana y atención médica esmerada.

Participar libremente en la vida cultural, recibir antes y después de nacer todos los cuidados y 13 vacunas preventivas contra peligrosas enfermedades, expresar sus opiniones en foros y en sus organizaciones es algo que los distingue respecto a sus semejantes en otros países.

Muy lejos están los infantes cubanos de la explotación laboral, la prostitución, mendicidad, el tráfico de personas u otros actos de violencia muy comunes en otras sociedades donde impera la economía de mercado.

Hacer valer sus derechos para nacer y crecer protegidos por las leyes, fue desde 1959 el objetivo de los programas sociales desarrollados por la Revolución cubana, que ni en momentos de crisis económica abandonó a su suerte a la nueva generación.

Cuba conmemora el Día Internacional de la Infancia, y este año tendrá una gran trascendencia a partir del contexto internacional, envuelto en una mayor polaridad y grandes amenazas como la de despojar a la humanidad de sustentos alimentarios para producir combustibles.Los informes de Naciones Unidas confirman las cifras escalofriantes de que cada minuto mueren en el orbe 16 infantes por hambre y falta de asistencia médica.

En contraste, Cuba exhibe una de las tasas de mortalidad infantil más baja del mundo, 5,3 por cada mil nacidos vivos, a pesar de que este pequeño país ha sido objeto del bloqueo económico, financiero y comercial de Estados Unidos durante casi medio siglo.Los niños cubanos vivirán este día una realidad diferente.

En cada escuela habrá fiestas, espectáculos, actividades recreativas extraescolares y un grupo de pioneros (alumnos de enseñanza primaria y secundaria) intercambiará por Internet sobre sus experiencias y sus derechos.

Todas esas opciones son ignoradas por algunos y soñadas por muchos de los 140 millones de niños que en el planeta nunca han ido a una escuela o viven en la pobreza.

Ello demuestra que aún hay muchos oídos sordos y mentes cerradas para el cumplimiento de la Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada en 1989, la cual establece normas universales de protección de la infancia y recoge los derechos jurídicos de ésta.

Por Cira Roidríguez César (Tomado de Granma)
 
   

Continúa el predominio de la desfachatez en la sucia justicia norteamericana

Continúa el predominio de la desfachatez en la sucia justicia norteamericana

A pesar de que sobran infinidad de razones para hacerlo, los Estados Unidos nunca le ha llamado terrorista a Posada Carriles. El denominador que más utilizan es anticastrista, calificativo que honra a los revolucionarios cubanos, pues ofrece una medida exacta de la calaña de nuestros enemigos.

El término “ética” tiene otro significado en el lenguaje imperial. Así, un vulgar cuatrero se convierte en prominente figura. Su posible causa criminal como terrorista, ni siquiera puede ser engavetada porque su expediente como tal nunca ha existido en los tribunales norteamericanos.

Sin embargo, en los archivos de la inteligencia norteamericana existen miles de legajos contentivos de los servicios prestados por Posada Carriles al gobierno estadounidense desde los primeros años de la década del sesenta. Para muchos está involucrado en el asesinato de Jhon F. Kennedy.

Muy lejos de ubicarlo en su canallesca dimensión, el imperio protege a Posada Carriles, quien ha sido acusado solamente como un “noble y digno” inmigrante indocumentado que sólo ha cometido el blando delito de mentir en cómo entró a los Estados Unidos.

Su longeva imagen es presentada ante la opinión pública mundial para despertar la veneración que generalmente evocan los ancianos. Empero, esa vetusta fisonomía no es capaz de confundir a quiénes conocen de su pasado y presente delictivo, que tuvo sus inicios en las huestes represivas de la odiosa tiranía batistiana.

Este facineroso internacional ha sido durante más de 40 años autor directo e intelectual de infinidad de asesinatos en sus operaciones "antisubversivas" en América Latina, por mandato de Washington.

Posada Carriles tiene un juicio pendiente en Venezuela por la voladura en pleno vuelo de un avión civil cubano frente a las costas de Barbados, en el que viajaban 73 personas, incluido el equipo juvenil criollo que regresaba alegre y victorioso a nuestra patria, después de intervenir en una lid en tierras bolivarianas.

Aunque la historia de los Estados Unidos está llena de páginas indecorosas, el actual grado de cinismo de los gobernantes rebasa los límites de un simple detalle demagogo.
Ahora, en el colmo de la desfachatez, Posada Carriles (el Bim Ladem occidental), ha sido liberado “al pronunciarse la Corte Federal estadounidense del Circuito de Apelaciones en Nueva Orleans a favor de la libertad condicional de Posada Carriles, quien deberá responder el 11 de mayo por fraude migratorio”, según precisa una escueta nota de prensa en la que no se alude nada acerca del sanguinario proceder del confeso asesino.

Nada, nuevamente se impone la indecorosa desfachatez de la justicia norteamericana. Mientras, en cinco cárceles estadounidenses, igual cantidad de antiterroristas cubanos, injustamente condenados y encarcelados, reclaman con probadas razones el derecho a la libertad. Rafael Daniel

La mentirosa campaña antiterrorista del Emperador Bush

La mentirosa campaña antiterrorista del Emperador Bush

Confieso que por primera vez  estoy de acuerdo con determinadas palabras del emperador  George W. Bush. Sin embargo, en muy poco tiempo, diría que por fracciones de fracciones de segundos –así  lo escribo-  la sensatez y la reflexión son mucho más fuertes que la infamante demagogia conque fueron pronunciadas. Los hechos del 11 de septiembre están tan frescos  en nuestras mentes como acabados de ocurrir y las generaciones actuales no podremos olvidar tal demostración de crueldad. Sin embargo, tampoco escapa a nuestras mentes que era un momento de marcada impopularidad para el Emperador Bush II quién no gozaba de las preferencia de la mayoría del pueblo norteamericano, pues llegó al poder por la acción del comprobado fraude. Ni corto ni perezoso, el marrullero dignatario aprovechó la ocasión para mejorar su imagen a través de una hipócrita campaña antiterrorista hasta lograr que las cifras de acólitos del peor presidente que conozca la historia de Estados Unidos cambiaran sustancialmente. En arrogante verbo  se refirió al terrorismo como un  cruel azote para la humanidad e hizo un llamado a combatirlo en cualquier parte del mundo donde se manifieste. ¡Todos de acuerdo! ¡Al fin, el principal habitante de la Casa Blanca decía algo sensato! Sin embargo, los escépticos vencimos, no obstante aprobar todavía aquellas palabras. Estamos de acuerdo en que el terrorismo es un pandemia que afecta a la humanidad y que todos debemos combatir donde quiera que se declare, pero… de lo dicho al hecho va un gran  trecho según la sabia frase popular. LO CINCO DEBEN SER LIBERADOS Y POSADA CONDENADO Muy lejos de combatirlo la humanidad ha tenido que enfrentar  en los últimos seis años la mayor cruzada terrorista  de los Estados Unidos. Por cada inocente muerte del 11 de septiembre en Nueva York, centenares de miles de mujeres, ancianos e indefensos niños, han sido masacrados por la metralla yanki en Afganistán e Irak, sin contar otras nefastas secuelas de la guerra, incluso sentimos hasta las bajas fatales de jóvenes marines, llevados a la barbarie de injustas conflagraciones sólo para satisfacer los bolsas de la cúpula en el poder. La “búsqueda” de Osama bim Ladem –lactante si le comparamos con Bush- marca el sublime ridículo de un tramposo e infructuoso  intento. Según George W. cualquier nación que oculte a este u otro terrorista debe denunciarlo y entregarlo de inmediato o enfrentará la visita de las “justicieras”  bombas norteamericanas. Mientras, cinco valientes cubanos  se mantienen secuestrados en mazmorras imperiales de los Estados Unidos por cumplir cabalmente con el pedido demagogo de George W. Bush en su cruzada contra el terror. El propio Emperador podría decretar su inocencia e incluso –sin propósito irónico- hasta condecorarlos. Gerardo Hernández, Ramón Labañino, René González, Antonio Guerrero y Fernando  González son los nombres de los cinco patriotas que infiltrados en las filas de terroristas  organizaciones en Miami, se mantienen encerrados desde hace más de ocho años en cárceles estadounidenses, después de ser condenados en el juicio más inescrupuloso e injusto que recuerde la muy manoseada justicia gringa. Las acciones de los grupos terroristas anticubanos han provocado la muerte de miles de personas en la mayor de las Antillas, Latinoamérica y hasta en el propio Estados Unidos. En contraposición con la muy cacareada filosofía antiterrorista –con el perdón de las gallinas- del peor gobernante norteamericano, el más reconocido terrorista del Hemisferio Occidental –después del impopular presidente- Luis Posada Carriles puede ser liberado bajo fianza al  ser acusado por simples causas migratorias. Aún miles de esposas, madres e hijos en Cuba, Latinoamérica y en el propio Estados Unidos, lloran por la pérdida de sus seres queridos, caídos por la acción terrorista de este agente de la ignominia  que hoy goza de total impunidad. Sin embargo, nada asombra en los predios imperiales. Ejemplos sobran: Sólo dieciocho días antes del despiadado hecho del 11 de septiembre, el inescrupuloso presidente decretó indulto presidencial para liberar a José Dionisio Suárez y Virgilio Paz, dos de los complotados en el asesinato del canciller chileno Orlando Letelier y la ciudadana norteamericana Ronni Moffit, en territorio de Estados Finidos.  Suárez y Paz -debían una condena de cadena perpetua- estuvieron doce años huyendo del FBI, y estaban incluidos en el programa televisivo America’s Most Wanted (Los más buscados de América) por su alto grado de peligrosidad. En 1990 su padre había eximido  de culpa al asesino Médico del Mal Orlando Boch –quiénes lo vean, escupan, como símbolo de repulsión-.actor confeso de infinidad de acciones terroristas incluyendo el Crimen de Bárbados. Hoy alardea de sus crímenes por las calles de Miami. Muchas de sus bombas todavía explotan en la bella ciudad balnearia. Por tanto, sobran miles de razones para condenar a esos y muchos otros embajadores del crimen, incluyendo al propio presidente norteamericano y hacer cumplir las violadas leyes enunciadas en la propia Constitución norteamericana para liberar a los cinco antiterroristas cubanos.  Rafael Daniel 

Certera muestra de la pluma del espirituano ACB en México

Certera muestra de la pluma del espirituano ACB en México

“Me siento muy contento, no tan sólo por los lauros que han tenido mis títulos, sino por ser testigo del amor y el respeto que se profesa acá por Cuba. Mis textos no serían reconocidos si no existiera en mi país una Revolución, un invencible Comandante en Jefe, a quién dedico toda mi obra; o  un Che imprescindible y vivo por siempre”, opinó el licenciado Andrés Castillo Bernal, al ser entrevistado para este sitio.. Nuevamente el prominente periodista e historiador espìrituano vuelve a ser noticia en México, al presentar con notable éxito cuatro de sus libros  en la Asamblea  Legislativa del Distrito Federal (DF). Entre los volúmenes presentados se cuentan Alejandro, espiral de un pensamiento,  minilibro o libro de bolsillo en el que se destaca el pensamiento político-militar de Fidel; Ellos cuentan sobre él, Memorias en tu mochila, y Che, el imprescindible, todos de un profundo valor investigativo que supera los cuarenta años de acuciosos estudios, testimonios y de valiosas experiencias personales.. Los tres primeros títulos se publicaron recientemente por la Editorial  mexicana Colín y Asociados del Distrito Federal. Han sido distribuidos en diferentes librerías de la capital de la hermana nación, ligada muy estrechamente a nuestros momentos históricos más importantes, desde la conquista, pasando por la labor apostólica de Martí, punto de partida de Fidel, el Granma y su carga victoriosa, hasta ser el único país del continente que no abandonó al pueblo cubano en aquellos primeros años de agresiones imperialistas. También se presentó la cuarta edición de Che, el imprescindible, por la Editorial Tercera Edición del DF. La primera se hizo en Cuba  en el 2000 y presentada en ese mismo año en la Feria Internacional del Libro. También fue mostrada y publicada su segunda edición por la Universidad de Guadalajara y la tercera por la mencionada editorial Tercera Edición. “ME AUSENTO, PERO SIEMPRE VUELVO Y TENGO A MI PUEBLO PRESENTE”, Castillo Bernal.  Desde hacer varios años Castillo Bernal viaja  a México, dónde deviene en un embajador de las ideas más nobles y justas que caracterizan a la causa cubana,  a través del contenido de sus conferencias, publicaciones y participación en otras actividades de promoción  de lo más puro de las expresiones socio-culturales de su país. Es uno de los más avezados investigadores sobre la estrategia político-militar de Fidel y de las luchas que dieron origen a la Revolución Cubana en el período inmediato anterior a la victoria de enero de 1959.“Como por mi edad no pude ser guerrillero, ni un combatiente del Ejército Rebelde en la lucha por la liberación de mi país, un buen día decidí que al menos todo lo que iba a escribir, sería sobre ese tema y ese compromiso, lo estoy cumpliendo”,  nos dijo en una ocasión el destacado periodista, escritor e historiador espirituano Andrés Castillo Bernal.Castillo ha visitado varios países latinoamericanos, pero desde hace varios años mantiene un constante presencia en México, país al que considera como su segunda patria. “Me ausento, pero siempre vuelvo y en todo momento, siempre tengo a mi pueblo presente”, precisa Castillo.Castillo nació el doce de Julio de 1946 en Sancti Spíritus, una de las primeras  villas fundadas por los conquistadores españoles, hermanada desde hace algunos años con la hermosa localidad mexicana de Lagos de Moreno, acción solidaria en la que Castillo junto a autoridades y personalidades de esta ciudad han posibilitado importantes intercambios culturales que contribuyen a la solidificación de los indest5uctible lazos que unen a ambos pueblos.Aunque desde hace cuarenta años reside en La Habana, es común verle incursionar periódicamente por las añejas calles de Sancti Spíritus –cuando está en Cuba- y todas sus obras han sido presentadas en la Ciudad del Yayabo, denominada así por el río con ese nombre que le atraviesa, indicativo del amor de este destacado  intelectual por su tierra natal.Rafael Daniel

Pomés: el hombre de los mil lápices

Pomés: el hombre de los mil lápices

Nadie sabe la fecha exacta de cuándo se generalizó el uso del lápiz, ese pequeño utensilio que acompaña a todas partes a quiénes tienen la dicha de saber y poder usarlo.

Unos dicen que en los años 1700, otros mucho antes, pero lo cierto es que el lápiz o su pariente cercano el bolígrafo, son elementos inseparables de una buena parte de los seres humanos, aunque podrían ser muchos más.

Según dicen los textos, los primeros lápices se fabricaron en Inglaterra con el grafito de la minas de Borrowdale, descubiertas en mil 564, pero que su presentación en sociedad fue en mi 791 por un carpintero alemán.

Sin embargo, cerca de 900 millones de personas en el mundo hoy desconocen su uso a consecuencias del analfabetismo... No obstante, es una herramienta vital para la totalidad de los cubanos, incluso para los niños.

UN COLECCIONISTA SUI GENERIS

Muchas personas se dedican a coleccionar sellos, afición a la que se denomina filatelia. Otros lo hacen con las monedas, inclinación a la que se nombra numismática. ¿Pero, cómo se llamaría a la devoción por los lápices? En realidad que no lo sé, pero, aunque pocos, sí existen los devotos a recopilar lápices.

Este es el caso de Jorge Pomés Paltrés, economista de la Empresa Provincial Exhibidora de Películas, de Sancti Spíritus, quién desde el año 1958 tiene como hobby esta ocupación que “... la comencé siendo muy joven durante un viaje que hice a España. Un primo mío tenía esta afición y me habló de ella en términos muy interesantes. Entonces, me gustó, me decidí y hasta los días de hoy”

A través de la colección de este descendiente directo de peninsulares hispanos, se puede hacer un breve recorrido por la historia, desde unos muy pequeños de principios del siglo pasado que se utilizaban para anotar las piezas de las parejas comprometidas en lo bailes u otros del año 1959, con mensajes revolucionarios, entre ellos alegóricos a la Reforma Agraria con la foto de Fidel y en otros grabados con tablas de productos o calendarios, hasta unos de goma, adquiridos recientemente, tan maleables como la cuerda de una suiza. Se pueden apreciar muchos, de diversas épocas, con variadas formas y tamaños.

A la afición de Pomés se ha unido su familia, como su esposa e hijo, quienes le ayudan en la ardua tarea de clasificar cerca de mil tipos de lápices. Desde distintas partes del mundo amigos conocedores de su inclinación se los envían a Pomés, como unos con el escudo de su equipo preferido de fútbol: el Barza.

“Tengo amigos en muchos países y como conocen mi afición, me los hacen llegar y así he podido integrar lápices de infinidad de lugares. Una buena parte de ellos los denomino raros, por sus variadas y caprichosas formas y usos más diversos”, precisa Pomés.

Ahora su afición se amplia y desde hace algún tiempo colecciona también bolígrafos, los parientes cercanos del lápiz y que unos once millones de cubanos tenemos la dicha, no sólo de conocer, sino de usar, uno y otro, como algo muy cotidiano. (Rafael Daniel)