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Trinidad y Sancti Spíritus: Hermanas en el tiempo.

Trinidad y Sancti Spíritus: Hermanas en el tiempo.

Quién observa gráficamente sus calles,   sus casas,  y compara su aparente similitud arquitectónica o  las montañas que  les abrazan,   como un hermoso cinturón verde,  podría pensar que se trata de un mismo lugar,  un tanto  detenido en el tiempo.
 
Sin embargo,  los conocedores de estos sitios no pueden confundirse y saben que se trata de dos  de las más antiguas ciudades de Cuba y de América: Trinidad y Sancti Spíritus, ambas fundadas o  -más exactos- nacidas en mil 514,  para criarse y educarse casi juntas,  como dos distinguidas hermanas que disfrutan lozanas del  inexorable paso de los siglos.
 
La primera,  declarada  Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO -junto a su maravilloso Valle de los Ingenios- fue fundada en enero de mil 514 y la segunda –Ciudad Monumento Nacional-   en junio del propio año,  asumiendo como padre común al Adelantado Diego Velázquez y como madre a España,  que había llegado hacía poco más de veinte años a “la tierra más fermosa que ojos humanos  han visto”,  frase  presumiblemente pronunciada por el audaz navegante  Cristobal Colón,  controvertido  descubridor”  -aquí ya vivían personas- de América.
 
Muchos le llaman a la Ciudad Museo del Mar Caribe   La Santísima Trinidad, sin embargo esa denominación no  es cierta,  de acuerdo con las investigaciones del prominente Historiador  de la Ciudad  Carlos Joaquín Zerquera,    pues   ... ni en los Archivos de Indias encontré nada que aseverara tal denominación y sí aparece indistintamente en disímiles lugares como la villa de  La Trinidad”,  precisa.
 

ENCANTOS QUE LAS HUMANIZAN


Ambas ciudades tienen enigmáticos encantos  para sus habitantes  que  llegan al punto  de humanizarlas,  como si se tratara de  seres muy queridos.
 
“Cuándo me ausento  mucho tiempo de Sancti Spíritus, por supuesto que extraño a mis seres queridos , pero junto a ellos a  esta pequeña parte de Cuba que también le da razón de ser a mi vida. Es como si me faltara algo muy importante y entonces me consume la nostalgia y tengo que regresar”, diría alguien con palabras coincidentes a las de decenas de personas encuestadas.
 
“Estas calles empedradas...sus viejas casas,  son como una prolongación de mi vida, de todo cuánto más quiero  en este mundo. Mira que he tenido ofrecimientos para que me vaya... pero... ¡qué va,  de aquí no hay quién me saque!”, diría Rafelito Tiembla Tierra un simpático moreno de Trinidad con grandes habilidades para la danza y  destacado artesano.
 
Tanto Trinidad como Sancti Spíritus han festejado ya más de 485 años y ambas,  constantemente restauradas,   visten hermosos trajes nuevos,  gracias a la preocupación  gubernamental y al celo de sus habitantes. No se trata de maquetas exteriores para la complacencia del turista,  sino que en  la mayor parte de  sus  casas  se fomentan sitios con vida.  Dentro habitan familias comunes que viven,  trabajan  y hacen que lata con  más fuerza el corazón de ambas ciudades.
 
El  Centro Histórico Urbano de Sancti Spíritus  capital de la provincia de igual  nombre-  tiene como característica fundamental, que las mismas instituciones  que existían aquí en la etapa colonial, mantienen su valor de  uso como la alcaldía, hoy Asamblea Municipal del Poder Popular;  su zona comercial,  la Plaza del Mercado,  Bancos,  las instalaciones  religiosas,  entre otras. Están  ahí sin cambiar de sitio,  imponiéndose al  paso de los años, como si no pasara nada”, explica el joven Mario Valdés Navia, historiador de Sancti Spíritus.
 
Aunque este hecho no se repite en Trinidad, sí se trabaja cuidadosamente  en la denominada Ciudad Museo del  Mar Caribe para devolverle a cada elemento arquitectónico o piedra de sus calles  la mayor similitud con sus proyectos originales  pero, lo más importante  no es la restauración como parte de un paquete turístico,  sino que la principal  razón de todo lo que se hace aquí  en  materia de reconstrucción es,  en primerísimo lugar,  el beneplácito, la satisfacción  de sus habitantes, quienes  son los principales beneficiados”, señala el arquitecto Roberto López, Conservador de la Ciudad.
 
En  Trinidad todas las empresas del municipio tienen que aportar un  porcentaje de su producción bruta -sea en moneda libremente convertible o nacional-  para  dedicarlo a la restauración y  “ello ha posibilitado, por ejemplo, entre otras  acciones constructivas,  que se haya beneficiado un numeroso grupo de familias en el otrora muy deteriorado barrio de las Tres Cruces,  uno de los más simbólicos de  la Trinidad colonial,  y que de no acometerse estas obras hubiera desaparecido”,  dice el Conservador.
 
A  PROPÓSITO DE SUS DIFERENCIAS  Y...
 
Aunque la semejanza de ambas ciudades es fácilmente  palpable existen,  sin embargo,  marcadas diferencias que  le aportan a cada una características muy particulares.
 
Ello está dado principalmente por las disímiles actividades económicas de ambos sitios. En  Trinidad le imprime  un sello muy  distintivo,  que se observa  desde el estilo de sus mansiones señoriales urbanas, hasta  sus majestuosas viviendas rurales,  de las cuales no se encuentran  vestigios en Sancti Spíritus.
 
Esto tiene mucho que ver con el florecimiento  azucarero de  la zona,  el cuál sufrió una debacle a mediados del siglo XVIII,  pero es innegable que influyó no sólo en el modo de construir, sino hasta en la composición étnica de sus habitantes, pues  en las plantaciones cañeras eran utilizados miles de negros esclavos y hoy sus descendientes conforman una parte importante de la población trinitaria,  quiénes mantienen su folclore y las más ricas tradiciones del acervo afrocubano”,  señala el investigador de la Oficina del Conservador Víctor Echenagusía Peña.
 
...mientras que en Sancti Spíritus  su dependencia eminentemente ganadera  permitió, a pesar de las semejanzas, propósito arquitéctónicos  distintos  que se pueden apreciar,  desde la diferencia de sus patios,  sus característicos vitrales  hasta la propia  variedad racial,  pues en  esta activiasd económica no hacía mucha falta la mano esclava,  sino que esta se utilizaba generalmente en labores domésticas y de ahí lo reducido de su número,  comparado con Trinidad”,  explica  la historiadora  de la Oficina de Patrimonio de Sancti Spíritus María Antonia Jiménez.
 
Tanto en una como en otra,  trabajan  hombres y mujeres  para mantener frescas y rozagantes  a las queridas hermanas  en el  tiempo,  quiénes  nos regalan lo mejor de su ancestral  cultura  e interesante historia,   para seguir cultivando amor de generación en generación,  saltando de siglo en siglo,  tomadas de la mano en interminable danza hasta el infinito.   

Rafael Daniel
 
 
 
 
 
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Orlando Cepeda: “Nunca quise ser el Charolito Espirituano"

Orlando Cepeda: “Nunca quise ser el Charolito Espirituano"

(Una de las primeras personalidades del deporte cubano que fue entrevistada en el programa Confesiones de Grandes del canal cubano Tele Rebelde, fue precisamente el boxeador Orlando Cepeda,  “Charolito Espirituano”, poseedor de un récord casi imposible de igualar. Ni mi estimado amigo Aurelio Prieto Alemán –periodista, director y conductor del programa- ni yo –también fundador-  podíamos imaginar entonces que este se convertiría en una de las emisiones más presenciadas por millones de amantes al deporte en Cuba.  

Unas semanas después de la grabación de Confesiones de Grandes realicé a Charolito un testimonio-documental también para la televisión y que obtuvo Mención en Históricos en el concurso Premio Nacional de Periodismos Deportivo. Al poco tiempo falleció este atleta inigualable, pero sus vivencias  quedaron para siempre eternizadas en nuestra  memoria) 

¿?

 "¡¿Quién te dijo que yo quería ser boxeador?!. Para mí esa era la última carta de la baraja. Lo que pasa es que... la situación estaba tan mala y...bueno ahora es otra cosa. Los boxeadores en Cuba son seres humanos, no gallos lanzados a la valla, o toros al ruedo y la gente pidiendo sangre. Y... después se consideran seres humanos. No hay dinero en el mundo que pague eso."Quién lo ve andar por las calles de la central ciudad de Sancti Spíritus no podría pensar en la proximidad de sus ochenta años. Con su porte de un lord inglés de ébano, su eterna sonrisa, y el saludo permanente para conocidos o para los que no lo son, pues todos sienten el deber de la reverencia ante quien se ha erigido como un paradigma del respeto y la caballerosidad personal y deportiva.

¿....?

Bueno, chico, a mí lo que me gustaba era la pelota –el béisbol- y en realidad que era bastante bueno, por lo menos en la liga que yo jugaba. Un día viene alguien y me dice: "...no te gustaría buscarte unos pesos"... Y yo le dije que si era honestamente, claro que sí. La situación era muy dura en la década del cuarenta en Cuba. En mi casa....bueno para que contarte...¡Aquello estaba!...El viejo trabajaba en un central cuando había zafra –producción azucarera- que eran muy cortas y cuándo estas terminaban al mes o a los dos meses... ¡Defiéndase como pueda.!Y le dije: "¿Cómo? " Y el me respondió: "Nada, simplemente con una pelea de boxeo en Caibarién", una ciudad balnearia ubicada en la provinica de Villa Clara a más de un centenar de kilómetros de Sancti Spíritus

.¿....?

¿Que qué le respondí! Imagínate que yo en mi vida, no sólo nunca había boxeado, sino que jamás he tenido un problema con nadie en la calle. Yo respeto mucho al ser humano.¿Como yo iba a enfrentarme con alguien que ni era enemigo mío, ni me había ofendido, ni tan siquiera lo conocía? Le dije que no, pero le pregunté cuánto me pagarían y me dijo que quince pesos.En aquel momento era una fortuna. Había carnavales en Sancti Spíritus, y yo no tenía un centavo... Me rasqué la cabeza...le di un sacudión y... ¡Bueno, está bien! Pero, fíjate yo nunca me he puesto un guante de boxeo, así que no sé...Lejos estaba el joven Orlando Cépeda de saber que a partir de ese momento perdería este patronímico para inmortalizarse con este otro: Charolito Espirituano, que lo ha marcado para siempre en el boxeo, uno de las disciplinas más emblemáticas del acontecer deportivo cubano.

¿...?

¿Aquella pelea?... Por supuesto que la perdí. Me dieron tremenda paliza. Era un "negrazo" enorme. Pero bueno... eso no es lo más importante, sino que logré tirarlo tres veces a la lona y aquello me demostró que tenía pegada.... y cuando llegué a Sancti Spíritus me puse a meditar y bueno...ya ustedes conocen todo lo otro.Era el año 1946 y de la noche a la mañana Charolito Espirituano, comenzó a ser una leyenda en el boxeo cubano sin proponérselo. Si no hubiera sido por la necesidad económica hubiera preferido seguir siendo el humilde zapatero Orlando Cepeda.Mantiene un impresionante récord muy difícil de igualar que ni hombres como los múltiples campeones mundiales y olímpicos Teofilo Stevenson y Félix Savón pudieron lograr: ¡21 peleas consecutivas ganadas por nocaut en el primer asalto! Durante sus once años sobre el ring celebró 126 combates, ganó 102 e hizo 2 tablas.

¿...?

¡Ah!...verdad que sí. El por qué lo de Charolito. Pues porque había un pelotero profesional que le decían Charol, que según dicen se parecía a mí, o mejor dicho yo me parecía a él... y bueno... allí empezó todo y lo de "Espirituano" me lo agregaron después para identificarme con esta tierra.Charolito propinó la astronómica cifra de 78 nocaut en su brillante carrera deportiva. No sabe el por qué de su demoledora pegada.

Sólo conoce que con cualesquieras de sus dos manos sus rivales se caían a pesar de que no era partidario de los entrenamientos. Confiesa que en muchas ocasiones subía al ring sin ni siquiera hacer calentamiento.Pero confiaba mucho en mi pegada y cada vez que subía al cuadrilátero lo único que pensaba era en noquear en los tres primeros rounds. Esa era mi debilidad.

Cuándo no lo hacía y llegaba al quinto sentía mucho cansancio. La pelea más duradera fue frente a un boxeador que se llamaba Jesús Isla. Llegó a doce asaltos.Indiscutible campeón nacional de los pesos welter, Charolito marchó a Estados Unidos con "Pincho" Gutiérrez, el mismo manager que representó al inmortal Kid Chocolate, el más grande de todos los tiempos. Recuerda que lo abandonó en un hotel de New York y como no sabia un ápice de inglés "me mantuve prácticamente a huevo durante varios días."

¿...?

¿Una anécdota?...Vaya esta me da hasta pena decirla, pero... —sonríe— ... yo me encontraba entrenando en Nueva York, me parece que mi manager en ese momento era Kid Tunero, ¿lo recuerdan? . Bueno, lo cierto es que yo le pagaba tres dólares a los sparring, pero había uno que me castigaba mucho y le dije a mi entrenador... "Oye, si yo le pago a este hombre es para dar yo y él hace todo lo contrario...¿El spatting es él o yo?... Mira vamos a cambiarlo". Miré hacia todas partes y vi un gordito medio "chambón" y le dije: "Mira, habla con aquel"... el gordito vino... subió al ring y de pronto todo el mundo dejó de entrenar y comenzaron a rodearnos. ..."Oye, fulano. ¿Qué hace todo el mundo aquí? Yo no creo que sea para ver mi entrenamiento... y entonces pregunté: "Y este hombre ¿quién es?"... Oiga, casi me da un desmayo... me bajé del ring como perro que tumbó la lata...¿Ustedes saben quién era mi próximo sparring? ¡Nada más y nada menos que Rocky Marciano!

Nadie puede imaginarse que este hombre tan sencillo, amable, con porte cincuentenario a pesar de los ochenta, con un decencia sin límites y un don de atracción guardado para los que mantienen el carisma natural de los grandes, pudiera alguna vez golpear al prójimo.

"Tuve que pelar con mucha gente y en muchos países desde mil 946 hasta pasada la segunda mitad de los años cincuenta. Era el dinero mi única motivación. Me hacía falta para vivir . Sin embargo, siempre me tocó la parte más mala del botín. En ocasiones mis representantes ganaban miles de dólares en una de mis peleas y yo sólo obtenía un centenar.

Ejemplos tengo bastante. Me dolía tener que pelear con alguien que no era mi enemigo y golpearnos hasta la saciedad. El profesionalismo en el boxeo es cruel. Alguno suben a matar, sin piedad, a su contrario, yo nunca hice eso. Recuerdo en una ocasión que peleaba con un panameño.

Estaba en muy malas condiciones. Sangraba por todas partes y el público pidiendo más y más y yo no tuve el valor de rematarlo. Aquel hombre pudo morir. A los pocos días le dije a mi manager que quería visitarlo ¡Si vieras como me recibió la familia! ¡Cuánto agradecimiento! Para mí eso fue más importante que el entierro de un rival que no me había hecho nada, que sólo era mi contrincante deportivo.Charolito no deja de hablar. Su espléndido verbo no concuerda con su bajo nivel académico, pero la "universidad de la vida" lo ha convertido en un erudito con conocimientos, incluso, más allá de lo que se puede aprender en las aulas.

El es el producto de una convulsa generación que forma parte de un pasado que para desgracia de muchos países es su presente.Por primera vez desde hace poco más de cuarenta años me considero persona. Todos me tratan con respeto y me sobran los millones, quizás no de pesos, pero si de corazones. Aunque siempre hace falta, los que vivimos acá sabemos que no es el dinero lo más importante. Hay muchas cosas vitales para el ser humano que no se pueden pagar con plata.Observo a su nieto que con su uniforme de primaria está estudiando para las pruebas finales del curso. Frente a él una foto de Charolito en posición de ataque.

Sin que se dé cuenta, me acerco y leo algo de la composición que está redactando como práctica de sus exámenes:"Cuándo sea médico ayudaré a mis semejantes aquí y en cualquier parte del...". y nos vamos convencidos de que ese sueño puede ser realizable y que no tendrá que liarse a golpe con nadie para ganar unos pocos de centavos, o puede además llegar a ser un campeón de boxeo amateur que no tendrá que sentir el olor de la sangre como estímulo principal para matar a su contrario. Y ha aprendido que la solidaridad humana, el valor de la vida de sus congéneres es lo más importante.

Rafael Daniel

El prominente Vilo Cabeza de Clavo (Un recuerdo para los cabaiguanenses)

El prominente Vilo Cabeza de Clavo (Un recuerdo para los cabaiguanenses)

(Crónica realizada al pintoresco personaje cabaiguanense antes de su deceso. Un homenaje a alguien que permanecerá por siempre en el corazón de los habitantes de este poblado de la central provincia de Sancti Spíritus))

Por supuesto que ya no es igual. La ancianidad siempre inspira respeto y los que bromeaban con el personaje más pintoresco de Cabaiguán, ya no lo hacen, o por lo menos mucho menos que antes.

Es como si todos quisieran cuidarlo para que permanezca un período más prolongado deambulando con tranquilidad por las calles del poblado, ubicado al oeste de la central provincia de Sancti Spíritus, sin que casi nadie lo moleste, aunque siempre hay quién le dice algo

“Caramba, que viejo se nos ha puesto Vilo”, dice uno. “Cualquier día se nos va”, señala otro. “¡Cómo será ese entierro!” exclama un tercero. “Seguro que debe ser el más grande de todos los que se hayan hecho en Cabaiguán. Él se lo merece”, precisa alguien que se detuvo para intervenir en la conversación.

Para quiénes no le conocen, no piensen que se trata de una figura del arte, un político prominente, un científico o un deportista famoso. No, se refieren a Vilo Cabeza de Clavo, ¡Sí! ¡Así mismo! Como si esos fueran su nombre y apellidos porque si se dicen los verdaderos nadie podría identificarlo.

¡¿Edad!? ... Cualquiera... 70, 75, 80... Ochenta y tanto... No importa, pocos lo saben. Posiblemente ni él mismo, pero lo cierto es que tiene un montón de años.

Generaciones tras generaciones han disfrutado de la presencia de Vilo por las calles de Cabaiguán y muchos se han puesto viejos junto a él. Otros que se marcharon antes “sintieron” las lágrimas del noble anciano gotear sobre “el cristal del adiós”.

Porque Vilo no sólo se caracterizaba –ahora lo hace menos- por asistir a todos los mortuorios y entierros de la localidad, si no que conociendo o no al occiso, comparte con los familiares los sufrimientos de la pérdida, el llanto espontáneo y es... ¡Cómo si lo hubiera amado toda la vida!

Hay que ver cómo se acerca de vez en cuando al féretro y mueve desconsoladamente la cabeza de un lado a otro diciendo: “Pobrecito. Cómo te me fuiste, caramba. No somos nada”. Se vuelve para aceptar un pésame, extiende la mano y aprieta fuerte la de alguien que se incorporó al grupo de los dolientes. Nadie diría que no conocía al muerto ni por fotografía.

Hace unos pocos años le recordamos acompañado por una carnera que le seguía a todas partes. El mamífero rumiante se había convertido en una prolongación del noble Vilo. Un buen día unos curdas sin escrúpulos le comieron el ovino al infeliz. ¡Cómo lloraba! Las autoridades del municipio tuvieron que conseguirle otro animal similar para calmar sus sufrimientos.

Cada cabaiguanense conoce de él infinidad de anécdotas. De cuándo se llevaba el dinero que los fieles depositaban en el emblemático sitio conocido como “La Virgencita” - había una imagen de la virgen – o de las veces que descargaba un trompón a cualquier extraño a cambio de un peso que le ofrecía alguien, sólo por reír la gracia o demostrar de qué era capaz aquel hombre delgado, pero fornido.

Lo de Cabeza de clavo le viene por su pequeña y desfigurada testa. Ahora quien quiera le puede decir ese apelativo. La costumbre o el peso de los años hacen que el sobrenombre le sea hoy indiferente. Sin embargo ¡Qué distinto hace años atrás!

Todavía muchos rememoran la andanada de piedras lanzada por aquel débil mental ante la sola mención del burlón apodo. Los menos afortunados enseñan algunas cicatrices.

Vilo es también como un símbolo de libertad. Para él no existe el encierro. Su vida es libre como el aire. A nadie se le ocurriría recluirlo en ninguna parte y todos conocen que de hacerlo dejaría de ser. Sin embargo, está protegido por todos.

En los hoteles u otros sitios de la localidad le sirven la mejor comida que él guarda con celo en un recipiente. A pesar de sus años goza de una salud envidiable y de ello da cuenta su característico y veloz andar por las calles de Cabaiguán.

A nadie se le ocurre referirse a él como loco, y mucho menos llamarle idiota, retrasado o ningún otro calificativo similar. Él es sólo eso: el prominente Vilo Cabeza de Clavo.

Rafael Daniel 

Sancti Spíritus, la ciudad de los puentes de barro

Sancti Spíritus, la ciudad de los puentes de barro

El puente sobre el Río Yayabo. Detrás el Teatro Principal y la cúpula de la Iglesia Parroquial Mayor, emblemático tríptico arquitectónico de la Cuarta Villa Cubana

Por Rafael Daniel

Aunque no existe esa denominación oficial para Sancti Spíritus, me atrevo a asegurar que no hay otra ciudad en Cuba con tantos puentes de barro como en la cuarta villa fundada por los conquistadores españoles a mediados de 1514.

Su obra de ingeniería más famosa, es el puente colonial sobre el Río Yayabo, uno de los tres símbolos arquitectónicos con mayor prominencia, junto a la Iglesia Mayor y el Teatro Principal, trilogía captada en un solo “clic” de cámara, por estar ubicada en la misma zona del Centro Urbano Histórico de la capital de la provincia de igual nombre.

Este viaducto de cinco arcos, está compuesto por centenares de miles de ladrillos de barro, material muy abundante, tanto en esta zona como en Trinidad, tercera villa cubana establecida al sur de Sancti Spíritus.

El puente Yayabo se terminó en la primera mitad del siglo XIX y fue declarado Monumento Público el 28 de febrero de 1935. Sesenta años después fue proclamado Monumento Nacional.

En ocasión del Aniversario 500 de la legendaria ciudad fue remozado, aunque su estructura de arcilla unida con cal y arena, ha soportado impecable el paso del tiempo pues fue concebido para peatones y vehículos de tracción animal, sin embargo, ha sido capaz de soportar sobre sus “hombros” los más pesados medios de transporte, lo que se ha regulado para su protección patrimonial, después de la vía de circunvalación que ha aliviado el tránsito dentro de la ciudad.

La historia de este puente merece un próximo trabajo aparte.

 EL DEL BALNEARIO

Limítrofe con las barriadas de Jesús María y la de Colón,  nos encontramos con otro viaducto de barro muy representativo para los espirituanos, el cual  ocupa la segunda posición  en importancia para los oriundos de la  Cuarta Villa, por estar también dentro de la ciudad y también sobre el Río Yayabo: El Balneario:

Su ejecución se remonta a los primeros años de la segunda mitad del siglo pasado y aunque sus barandas son metálicas y su superficie asfaltada, en su su estructura, al igual que los otros, predominan miles de ladrillos de barro, detalle del que no se percatan muchos de los visitantes o naturales de la ancestral ciudad..

Por aquellos tiempos era sitio ideal para el esparcimiento, pues muchos de los espirituanos de la época, aún recuerdan los memorables paseos a pie o en bote e incluso sus excepcionales áreas de baño –de ahí su nombre- hoy limitadas por la contaminación lógica del crecimiento de la ciudad.

PUENTE DEL CAMINO DEL PRINCIPE Y OTROS

Al final de la actual calle de Agramonte se encuentra el puente del Príncipe, construcción integrada por un amplio y único arco, formado por decenas de miles de ladrillos de arcilla y similar composición al del Yayabo. Fue terminado unos años después.

Debe su nombre a que está ubicado en el antiguo camino hacia la ciudad de Puerto Príncipe, hoy Camagüey, única vía hacia el Oriente cubano antes de existir la Carretera Central.

También fue reconstruido en ocasión del Aniversario 492 de Sancti Spíritus, pues estaba semidestruido por uno de sus cabezales debido a daños ocasionados por torrenciales lluvias hace varios años. Según la historiadora María Antonia Jiménez, inicialmente se utilizaron en su ejecución más de 75 mil ladrillos.

No obstante su importancia como obra patrimonial, no ha sido declarado ni tan siquiera como Monumento Local, lo que debe se analizado por las autoridades competentes, pues por su valor histórico se puede ubicar a la par de otras construcciones coloniales que sí lo son.

Sancti Spíritus cuenta también con otros dos puentes de barro en su entorno urbano colonial, que si bien es cierto no tienen la magnitud de los mencionados anteriormente, son vitales para el trasiego de sus habitantes, al estar ubicado en las calles de Sobral y San Cristóbal, dos de las arterias más concurridas dentro de la villa.

Al igual que el del Príncipe, aunque en menor escala, están ambos compuestos por estructura de un solo arco, integrado por miles de ladrillos.

Tanto los constructores de estos dos viaductos, como los del puente Yayabo o el del Príncipe, sobre el arroyo Los Caimitos, nunca pudieron imaginar que esas obras de ingeniería trascendieran con vida útil el tiempo y llegaran hasta nuestro días con envidiable lozanía para identificar a la cuarta villa como la Ciudad de los Puentes de Barro.

  Rafael Daniel

¿Por qué la Esquina del Parque?

¿Por qué la Esquina del Parque?

Nueva Glorieta del parque Mayor general Serafín Sánchez

Por Rafael Daniel

(Retomo esta sección como un homenaje a una buena parte de quiénes me acompañaron en los primeros años de mi asarosa juventud)

La Esquina del Parque es una Sección en la que trato de hacerle honor a momentos inolvidables  vividos en  mi juventud, precisamente en el parque Serafín Sánchez, ubicado al centro de mi ciudad natal: Sancti Spíritus, cuarta villa fundada por los conquistadores españoles en Cuba. 

 Allí en la esquina del parque, frente al Hotel Perla, teníamos nuestro Cuartel General, para llamarlo de algún modo, sitio al que le denominábamos también .no sé por qué- El Platanal, aunque la vegetación que existía allí no eran precisamente bananera.

 Tampoco sé por que razón tumbaron todas las matas y una fría capa de cemento ocupó su lugar y las sillas desaparecieron también de la pequeña geografía de esa zona de nuestro querido parque. El parque era el espacio ideal para concertar una cita y punto de partida hacia cualquier área de la ciudad.

Ahora, nuestro céntrico elemento de distracción, al calor de lasactividades por el medio milenio de la iudad ha sido totalmente remozado y su entorno vuelve a ser el hermoso remanso que fue y mucho más bello aún

Muchos matrimonios tuvieron su origen en aquellos kilométricos  andares alrededor del parque ¿Lo recuerdan?  Vienen a mi mente aquellos jueves y domingos de retreta, cuando la banda municipal tocaba sus repetidas piezas musicales en la glorieta, mientras las jóvenes le daban vueltas y más vueltas al óvalo del parque siguiendo la ruta de las manecillas del reloj y los varones en sentido contrario tratábamos de ganarnos “una vueltecita” que nos condujera a un romance o por el simple hecho de” darle duro” a nuestros  amigos con alguna codiciada damita del momento. 

Allí conocimos a infinidad de personajes y personalidades que han motivado estos y otros trabajos que iré poco a poco enriqueciendo. Mis amigos de aquella época reciban mi más cordial saludo y aunque sólo trato sobre personajes pintorescos y en ocasiones acerca de algunas personalidades, en cada párrafo mi recuerdo para ellos, aunque quizás algunos ni tan siquiera agradezcan que les tenga presente. Han cambiado tanto las cosas. Incluso, hasta nuestras ideas son diferentes.

 ¿Cómo olvidar a Quesada, Sorí, Pestana, al “loco” Jose García, el "guajiro"  Reinaldo Torres, a Moisés Becerra, Rogelito, los “Mejicanos”, Mursulí, Meño, el “gordo” Meneses, Tony Joaquín; "Pipí, el aura"; Juan Carlos "el Curda", Castillo "Dos Cañones"; Celuma, los Roche.

Tampoco olvido a Minervino, Burucho, los Brunet, al “Gallego” Herrán, Cortés, Segundo Guzmán, los Yera, Nicolás, Amador o al doctor Valle. Mario "Funanga", Jose "Bemba", Donis, "Paquito" Gracia, mi ex cuñad; los Santana. "Justico" Marín, Angel "Pajarito" -que por cierto eshombre- los "Nene" ("Peseta", "Tres Kilos" Holy Holy) Osva y Rene Ramírez, "Guyen Sun", los hermanos Portieles, "Popy" Ortiz, Evy; el "Chino" Euclides, El Chino del Parque de la Caridad, "Juvito"; Orange Marrero, Albertico Marín, (como el hermano era marinero, conocí los primeros discos de los Beattles que trajo de un viaje) Tata Jiménez. Iván, Roberto Jiménez, Jorge Valdés y Tito su hermano,Ufffffffffff,   entre muchos y muchos  más que todavía veo casi a diario.

Algunos han fallecido, varios recientemente, como Pestana, René Sorí, Albertico Marín,  Tito, Castillo, Moisés Becerra y otros que más nunca he vuelto a ver o he visto poco y muchos que no nombro porque sería interminable la lista de acólitos a “El Platanal”  con quiénes perdí todo contacto mucho antes de cumplir los veinte.

 El parque era centro de los “Santiago” –carnavales espirituanos- donde tuvimos el alto honor de disfrutar del arte popular de Mundamba o de Emilito Neira  -las dos figuras más emblemáticas de la época- de sus comparsas, de los disfraces.

Desde aquí partíamos hacia las áreas de baile: Plazoleta Camejo, después llamada Hanoi; la de Sobral, al Platanal de Bartola, Colón o hacia un lugar oscuro dónde darnos dos o tres besos con alguna “chiquita” hasta llegar a la casa con tremendos dolores testiculares.(¡No es como ahora!) Entonces condón era mala palabra.

  Con esta sección pretendo saldar una deuda con quienes  alguna vez tuvieron un significado en aquella  parte tan importante de mi vida y ¿Por qué no? En la de ellos. Muchos ni tan siquiera compartimos las mismas ideas, pero lo importante es que piensen como piensen están aqui´, para siempre, en mi corazón. Dejemos que predomine el amor y los buenso recuerdos, base fundametal para las relaciones humanas  más puras.

Nos vemos en otro comentario sobre personas, lugares o hechos que volveré a compaetir con ustedes para navegar a través del recuerdo en momentos inolvidables de nuestras vidas. Trataré también de recorrer a través de esta sección por todos los municipios de la geografía espirituana)


A propósito de los Cinco "espías" cubanos presos en EU

A propósito de los Cinco "espías" cubanos presos en EU

¿Quiénes son los Cinco cubanos prisioneros en Estados Unidos? 

  

Cinco jóvenes profesionales que decidieron dedicar sus vidas, lejos de su patria, a la lucha contra el terrorismo en la ciudad de Miami, centro principal de las agresiones contra Cuba.

Antonio Guerrero (Miami,1958) Ingeniero en Construcción de Aeródromos, poeta, dos hijos. Fernando González (La Habana, 1963), casado, graduado del Instituto de Relaciones Internacionales (ISRI), del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba. Gerardo Hernández (La Habana, 1965), casado, graduado del ISRI, caricaturista. Ramón Labañino (La Habana, 1963), casado, tres hijas, graduado de Licenciatura en Economía en la Universidad de La Habana y René González (Chicago, 1956), casado, dos hijas, piloto e instructor de vuelo.

¿Por qué estaban en Estados Unidos?

Partieron hacia ese país para obtener información sobre los planes de las organizaciones terroristas que tienen su base de operaciones, desde hace muchos años, en la ciudad de Miami, entre ellas, la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA), El Consejo para la Libertad de Cuba (CLC), Hermanos al Rescate, Movimiento Democracia, Alpha-66 y otras muchas de conocida trayectoria delictiva.

Entre las actividades terroristas de esos grupos se cuentan numerosos sabotajes y agresiones contra Cuba, con un saldo de miles de muertos, heridos y grandes pérdidas económicas, contrabando de armas, drogas y personas e, incluso, han fraguado cientos de planes para tratar de asesinar al presidente cubano Fidel Castro y realizado acciones terroristas en el propio territorio estadounidense y en terceros países.

Violaciones del debido proceso:

Los cinco fueron sometidos a un juicio manipulado en la propia ciudad de Miami, completamente hostil y dominada por la mafia de origen cubano, donde era imposible realizar un proceso justo e imparcial, a tenor con las propias leyes de los Estados Unidos y del Derecho Internacional. Los sectores anticubanos desataron una falaz e intensa campaña propagandística para presionar a la opinión pública de Miami y al jurado, lo que fue reiteradamente denunciado por los abogados de la Defensa, quienes presentaron varias mociones de solicitud de un cambio de sede que fueron rechazadas.

Lo anterior viola la letra de la Quinta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos que expresa: “...a nadie se le privará de la libertad sin el debido proceso legal...” y también se viola la Sexta Enmienda que señala: “...en toda causa criminal, el acusado gozará de ser juzgado rápidamente y en público por un jurado imparcial...”

Durante todo el proceso legal las autoridades obstaculizaron el trabajo de la Defensa al demorar y limitar el acceso solo al 20 % de la documentación sospechosamente clasificada como secreta y aún, cinco años después, se les impide acceder a esos miles de documentos para sustentar el proceso de apelación.

¿Cuáles fueron los cargos imputados?

  • Conspiración para cometer asesinato en primer grado

Gerardo Hernández fue el único acusado de este cargo por propiciar supuestamente el derribo, el 24 de febrero de 1996, de dos avionetas de la organización terrorista Hermanos al Rescate . Al final del proceso la Fiscalia comprendió que no podía probar este cargo según las instrucciones dadas por la jueza por lo cual solicitó a la Corte de Apelaciones de Atlanta fuera desestimado. La apelación no prosperó y contrario a toda lógica, el jurado lo declaro culpable.

  • Conspiración para cometer espionaje

De este cargo fueron instruidos Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero. Ninguno de ellos realizó actividades de espionaje contra Estados Unidos pues, según establece la ley norteamericana, un espía es aquella persona que roba u obtiene documentación clasificada como secreta, debidamente resguardada con el propósito de entregarse a un gobierno extranjero. Durante el juicio no hubo evidencias de que ellos hubiesen obtenido información del gobierno de los Estados Unidos o información peligrosa para la seguridad de este país.

Varios expertos y autoridades, como los generales Charles Whilhem y Edward Atkinson, el almirante Eugene Carol y el coronel George Buckner testificaron que los acusados no tenían acceso a información clasificada e incluso James Clapper, ex director de la Agencia de Inteligencia del Pentágono, testigo de la Fiscalía, reconoció que los acusados no habían realizado espionaje contra Estados Unidos, sin embargo, sus testimonios no fueron tomados en cuenta, lo que ratifica la arbitrariedad del fraudulento proceso de marcado signo político.

Los cinco cubanos tenían exclusivamente la misión de obtener información sobre los planes de los grupos terroristas radicados en el sur de La Florida los que, mas allá de los desatinos del proceso judicial, no forman parte del gobierno de Estados Unidos.

  • Conspiración para cometer delito contra Estados Unidos

De este cargo fueron acusados los cinco cubanos cuando ellos exclusivamente buscaban información sobre los planes que fraguaban las organizaciones terroristas radicadas en Miami y, bajo ningún concepto, otras que pudieran afectar la seguridad nacional de Estados Unidos, lo que fue probado por la Defensa y ratificado por varios testigos durante el proceso.

  • Identidad y documentación falsa

Para poder penetrar y enfrentar los planes de esas organizaciones, tres de los cinco luchadores antiterroristas se vieron ante la necesidad de ocultar sus verdaderas identidades.

En Derecho existe la doctrina de Estado de Necesidad la cual sostiene que para evitar la comisión de un delito mayor- en este caso asesinatos y actos de terrorismo- justifica se pueda incurrir en delitos menores, como utilizar identidad y documentación falsas para proteger sus actividades y sus vidas, tomando en cuenta que los cinco jóvenes actuarían en medio de grupos de asesinos y terroristas de largo historial.

  • Agentes no registrados de un gobierno extranjero

Tomando en consideración los objetivos de su trabajo, los peligros que este entrañaba y la sistemática política de hostilidad del gobierno de los Estados Unidos contra Cuba no era posible que los cinco se registrasen como agentes del gobierno cubano.

Es un hecho ampliamente conocido que esos grupos terroristas y sus cabecillas actúan impunemente en Miami y gozan de la protección de sus autoridades. El propio jefe del Buró del FBI en Miami, Héctor Pesquera, declaró que los dirigentes de la Fundación Nacional Cubano- Americana y del Consejo por la Libertad de Cuba eran personas respetables y de absoluta confianza, reiterando que jamás investigarían oficialmente las actividades de aquellos que auspician y financian las acciones terroristas contra Cuba.

Si ambas organizaciones son las principales responsables de la mayoría de los actos terroristas cometidos contra Cuba en los últimos 15 años, ¿ Que les hubiera pasado a los Cinco si se hubieran registrado ante las autoridades de Miami como personas que trabajan para el gobierno de Cuba.? Por eso es que se vieron forzados a no registrarse como agentes de un gobierno extranjero.

Injustas y desmesuradas sentencias

Después de un proceso ilegítimo la jueza, que no aceptó ninguna de las atenuantes de la Defensa y aplicó todas las agravantes de la Fiscalía, dictó sentencias desmesuradas e injustas, aplicando las máximas condenas en cada caso, aun cuando los cargos principales no pudieron ser probados, vulnerando, entre otros, el Articulo 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de Naciones Unidas que refrenda “... toda persona tendrá derecho a ser oída públicamente y con las debidas garantías por un tribunal competente, independiente e imparcial...”

Gerardo Hernández, sentenciado a dos cadenas perpetuas por conspiración para cometer asesinato en primer grado y conspiración para cometer espionaje, respectivamente.
Además, 15 años por los cargos de conspiración para cometer delito contra Estados Unidos, documentación falsa y agente extranjero sin previa declaración al Fiscal de Estados Unidos.

Ramón Labañino, condenado a cadena perpetua por el cargo de conspiración para cometer espionaje, más 18 años por los cargos de conspiración para cometer delito contra Estados Unidos, documentación falsa y agente extranjero sin previa declaración al Fiscal de Estados Unidos.

Antonio Guerrero, sentenciado a cadena perpetua por conspiración para cometer espionaje, más 10 años por los cargos de conspiración para cometer delito contra Estados Unidos y agente extranjero sin previa declaración al Fiscal de Estados Unidos.

Fernando González, 19 años de prisión por conspiración por cometer delito contra Estados Unidos, documentación falsa y agente extranjero sin previa declaración al Fiscal de Estados Unidos.

René González, 15 años de privación de libertad por los cargos de conspiración para cometer delito contra Estados Unidos y agente extranjero sin previa declaración al Fiscal de Estados Unidos.

Otras violaciones de los Derechos Humanos

El gobierno de Estados Unidos ha obstaculizado sistemáticamente las visitas de las madres, esposas e hijos de los prisioneros, lo que constituye una sanción adicional para ellos y sus seres queridos. Adriana Pérez y Olga Salanueva, esposas de Gerardo Hernández y de René González, respectivamente, e Ivette González, la pequeña hija de René, no han podido visitarlos desde hace más de cinco años. De igual manera, las autoridades norteamericanas han dificultado las visitas de los abogados de la Defensa y las de funcionarios consulares cubanos radicados en Estados Unidos, lo que desconoce arbitrariamente el Articulo 37 de las Reglas Mínimas para el Tratamiento de Reclusos:

“ Los reclusos-expresa-estarán autorizados para comunicarse periódicamente, bajo la debida vigilancia, con su familia y con amigos de buena reputación, tanto por correspondencia como mediante visita.”

Separados entre si en prisiones alejadas unas de otras, los cinco han sido sometidos a duros castigos para tratar de quebrar su integridad psíquica y física, confinamientos en solitario en celdas de castigo (huecos) por periodos de 17 meses y 48 días sin haber cometido falta alguna a despecho del propio Reglamento del Buró de Prisioneros de Estados Unidos que precisa: “...el tiempo máximo de confinamiento en celdas de castigo no debe exceder 60 días...”. y del Articulo 7 del Pacto Internacional de Derechos Cívicos y Políticos que señala: “ Nadie será sometido a torturas, ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes...”

Los cinco luchadores contra el terrorismo han recibido tratamiento de delincuentes comunes y con ellos conviven en las penitenciarias, lo que viola el Articulo 8 de las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos: “ Los reclusos pertenecientes a categorías diversas deberán ser alojados en diferentes establecimientos o en diferentes secciones dentro de los establecimientos según su sexo y edad, sus antecedentes y motivos de detención...”

¿Cuáles son los argumentos de la Defensa ante la Corte de Apelaciones?

Teniendo como precedente la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos en el caso Pamplin vs. Mason, en que esta falló que no se puede juzgar a nadie en un lugar donde existan comprobados y masivos prejuicios sobre las personas a juzgar, solicitan se anule el juicio y se celebre otro en una nueva sede, fuera de la ciudad de Miami, donde es conocido que existe una profunda hostilidad contra los revolucionarios cubanos, que es el caso de los jóvenes encarcelados.

Si la Corte de Apelaciones de Atlanta anula el juicio anterior y se realiza uno nuevo fuera de la ciudad de Miami, respetando las reglas del debido proceso, se podría contar con un jurado imparcial, que no estuviera lastrado por prejuicios políticos y sometido a presiones de toda índole, lo que permitiría comprobar la inocencia de los cinco cubanos de los graves cargos que se les imputan

Rosendy: El poeta de la ciudad

Rosendy: El poeta de la ciudad

La provincia de Sancti Spíritus, al centro de Cuba, es pródiga en destacadas figuras de la poesía cubana contemporánea. Nombres como el de Fayad Jamis, o el del poeta camionero Alberto Sicilia, Rigoberto Rodríguez (Coco) se unen, entre otros, a Esbértido Rosendy Cancio, uno de los más prolíferos cultores del verso en esa región central.

Para Esbértido Rosendy Cancio, Sancti Spíritus no es un punto más en la geografía. La añeja villa con sus casi cinco siglos de existencia es motivo permanente de inspiración para quien se ha ganado el ilustre calificativo popular de El Poeta de la Ciudad.

“Aunque le he escrito mucho a mi querida ciudad del Yayabo, nunca lo hice para merecer tal condición. Simplemente he expresado en verso millonarias motivaciones de uno de los sitios más encantadores de Cuba”

Otro importante artista espirituano, Antonio Díaz, también denominado El Pintor de la Ciudad, conforma como especie de un binomio por similitud de inspiraciones con Rosendy

“La poseía de Rosendy es capaz por sí sola de inspirar infinidad de temas plásticos relacionados con nuestra villa. Es como si su pluma se moviera como un pincel por sus añejas calles, sus vitrales, sus símbolos arquitectónicos o por sus rojos techados”, precisa Antonio.

Rosendy rompió con el pesimista adagio de que nadie es profeta en su tierra y se erige entre los poetas más distinguidos de Cuba, sin abandonar a su natal Sancti Spíritus. Una muestra de ello es que su poesía aparece en obras antológicas entre las más excelsas personalidades del verso, tanto dentro como fuera del país.

Guarda imborrables recuerdos de Nicolás Guillén. Precisamente el lanzamiento de su primer libro se hizo en la sede de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, UNEAC, en La Habana con la presencia del Poeta Nacional.

“Ese es uno de los momentos más inolvidables de mi vida como poeta. Figúrate, alguien como yo, del interior del país, entre tanta gente importante y para colmo de mi satisfacción, se encontraba allí Guillén en un momento tan importante de mi vida como escritor”

Rosendy es fundador de los talleres literarios, fue director de literatura de la antigua provincia de Las Villas, Vicepresidente de la UNEAC en Sancti Spíritus. Actualmente se desempeña como presidente del Consejo Provincial de las Artes Plásticas y ha obtenido varios premios literarios aunque una de sus mayores satisfacciones es que entre sus múltiples títulos, dos hayan sido publicados por la prestigiosa Ediciones Unión.

Ahora se declaró oficialmente a Rosendy como El Poeta de la Ciudad durante la celebración del Aniversario 490 de la villa del Espíritu Santo, condición que también mereció Antonio Díaz, pero como pintor.

Francisquito... ¿qué hora es?

Francisquito... ¿qué hora es?

Prieto, prieto como el carbón, carga basura y no es carretón, no es reloj y da la hora... ¡¿Quién es?!”

¡Claro que sí! ¡No se ha equivocado! Si usted es espirituano, se encuentra en cualquier parte del mundo y tiene más de treinta años, por supuesto que acertó al descodificar el nombre del personaje de esta adivinanza.

De autor desconocido, forma parte - como los refranes- del gracejo popular que caracteriza al cubano y que en esta ocasión definió certeramente a uno de los hombres más pintorescos de la villa del espíritu santo, conocida por su nombre en latín: Sancti Spíritus, cuarta ciudad fundada por los conquistadores españoles, ubicada al centro de la isla de Cuba.

Francisco Polanco Guerrero. ¿Qué raro?... Nunca le dijeron Pancho o Paco, sino que todos le conocían por ese diminutivo con el que el pueblo le llamó siempre: Francisquito, así, en familia.

Algo curioso. A todos estos personajes siempre se les conoce por un sólo nombre y si decimos en la vieja ciudad del Yayabo el patronímico que adorna el inicio del párrafo anterior nadie sabría de quién se trata, sin embargo, con la segunda opción sí: Francisquito.

Siempre le conocí longevo. (¿Habrá nacido viejo?) Nunca vi a nadie, ni a los más osados muchachos del barrio, burlarse o faltarle el respeto a este humilde negro que a pesar de su saco al hombro y ropa sucia y raída inspiraba el venerable respeto de los ancianos.

PRIETO, PRIETO COMO EL CARBÓN

Así era Francisquito, “prieto, prieto como el carbón”, de frente muy amplia y de pasa (pelambre) blanca. Sus ojos me parecen que eran claros. Su cara surcada por no sé cuántas arrugas y su mandíbula muy pronunciada, adornada por sólo dos dientes inferiores y ninguno en la parte superior...

De paso muy lento, caminaba arrastrando los pies. Nunca estaba apurado, pues siempre el tiempo le sobraba.

“CARGA BASURA Y NO ES CARRETÓN”

A Francisquito se le veía siempre con su enorme saco al hombro, tocando las puertas de las casas para pedir algo de comida a cambio de botar basura. Sin embargo, a nadie se le ocurría pensar que fuera un mendigo.

Si no había basura no aceptaba el condumio. Era una posición digna que él asumía para indicar que era capaz de ganarse el sustento de cada día, pero con su esfuerzo, en esa original forma que había escogido.

“NO ES RELOJ Y DA LA HORA”

Y llegamos al hecho que más caracterizaba a Francisquito. Era algo inaudito. Causaba asombro generalizado, incluso en aquellos que cada día le veíamos pasar por las añejas calles espirituanas y le hacíamos la cotidiana pregunta: “Francisquito, ¿qué hora es?”.

Con extraordinaria puntualidad daba la respuesta que muchos confrontaban con su cronómetro y para sorpresa de los visitantes coincidía con los más exactos equipos de bolsillo o pulsera. ¡Era increíble, no se equivocaba!

Los escépticos decían que se guiaba por el sol, pero la luna también era testigo de las inverosímiles respuestas de Francisquito.

Otros expresaban que tenía un reloj por alguna parte, pero nunca nadie lo vio con tal artefacto.

Un día dejó de deambular con su inconfundible figura por las calles espirituanas y entonces le veíamos con tremenda pulcritud a través de las cercas del Hogar para Ancianos del Paseo Norte, respondiendo la inseparable pregunta.

Allí, tranquilamente, falleció este hombre que, apadrinado por Cronos, hizo del tiempo su razón de ser fundamental.