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Julio Cueva: paradigma de músico y combatiente

Julio Cueva: paradigma de músico y combatiente

Por Pedro Larralde. Periodista de Centrovisión

EL 12 de abril de 1897 nació en Trinidad, en la entonces provincia de Las Villas, el notable músico cubano Julio Cueva Díaz, trompetista, compositor y director de orquesta, así como combatiente internacionalista contra el fascismo en la Guerra Civil Española.

 Sus estudios musicales comenzaron desde niño con un cornetín que le regaló una de sus abuelas y pudo asistir a las clases de teoría y solfeo en la Escuela Municipal de su localidad.

 En 1913 inició lo que pudiera llamarse su labor profesional en la orquesta de Bartolo Vidal y dos años después era cornetín solista en la Banda Municipal de Santa Clara, en la que estuvo varios años, lo que le proporcionaba al menos un salario fijo mensual.

 Fue nombrado trompeta solista de la Banda Municipal de Cienfuegos y director de la de Trinidad en 1923, año en la que también fundó su propia orquesta, dedicada fundamentalmente a la interpretación del danzón.

 Una nueva etapa artística comenzó el músico trinitario cuando se trasladó a La Habana en 1928 e ingresó en la orquesta del entonces Teatro Campoamor. Posteriormente fue contratado como trompetista  por la agrupación del célebre compositor Moisés Simons, que se presentaba en el Hotel Plaza.

 Luego estuvo un tiempo en la orquesta de los Hermanos Palau, una de las agrupaciones más populares de la época, hasta que en 1930 viajó a Nueva York con la orquesta de Justo Aspiazu, que hizo grabaciones muy exitosas para la firma RCA Víctor y realizó una gira por varias ciudades norteamericanas.

 Cueva continuó con la orquesta de Aspiazu con la que actuó en Paris en 1931. Allí lo vio tocar varias veces el escritor Alejo Carpentier, quien escribió entonces: “Julio Cueva, uno de los mejores trompetas que andan por el mundo, ataca notas agudísimas, marcando el ritmo con el cuerpo entero”.

 En la capital francesa la orquesta de Aspiazu participó también en varias películas, entre ellas la titulada Orquídeas Negras, en la que Cueva aparece haciendo un solo de trompeta.

 Cuando concluyó esa gira, que incluyó escenarios de Bélgica y Gran Bretaña, Aspiazu regresó a Nueva York. Varios músicos decidieron permanecer en Europa, entre ellos Julio Cueva, quien en 1932 participó en varias grabaciones con la orquesta del pianista cubano Oscar Calle y luego con su propia agrupación nombrada Orchestre Typique Cubain Julio Cueva.

 Tras una corta estancia en Madrid en 1933 regresó a la capital francesa para trabajar en el cabaret denominado La Cueva, en homenaje a su apellido, con una orquesta cubana del pianista y compositor cubano Eliseo Grenet. Esa agrupación actuó también en Túnez, Trípoli, Lisboa, Beirut y otras ciudades.

 Después retornó a Madrid, donde dirigió las orquestas de los cabarets Casablanca y Satán. En la capital española lo sorprendió el estallido de la Guerra Civil.

 En la defensa de la República Española contra el fascismo participaron casi mil cubanos, que acudieron al llamado de las brigadas internacionales. Aquellos valerosos combatientes procedían de diversas profesiones y oficios, incluidos artistas, escritores y otros intelectuales.

 Entre los internacionalistas de Cuba presentes en aquel conflicto estuvo también Julio Cueva Díaz, quien se incorporó a la contienda el 18 de julio de 1936. Tenía entonces 39 años de edad. De inmediato se unió a las milicias republicanas, luego se incorporó a la Décima Brigada y de allí pasó a la 46 División, donde lo nombraron director de la Banda de Música con el grado de Capitán, función en la que se mantuvo los tres años de la guerra.

Aquella banda fue la que recibió en el cuartel de Alcalá de Henares a los delegados al Segundo Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura.

 Muchas vicisitudes tuvo que afrontar el valeroso músico cubano durante la Guerra Civil, además de la desmovilización, la dolorosa retirada, el paso de la frontera con Francia y los 78 días de maltratos y pésimas condiciones de vida en un campo de concentración.

 Es muy posible que en esas circunstancias el artista nacido en la humildad de su familia recordara muchas veces su ciudad natal y sus inicios y trayectoria en la música.

 Después de la contienda pudo regresar a Cuba procedente de Francia el seis de mayo de 1939. Cuando el barco en que viajaba entraba al puerto de La Habana, el músico trinitario se irguió en la cubierta de la nave y entonó con su trompeta el Himno Nacional cubano y la marcha La Internacional, como muestra de las ideas que había abrazado.

 De vuelta en la patria, su filiación comunista le trajo numerosas dificultades para encontrar trabajo, a pesar de su alta calidad profesional y personal, hasta que pudo asumir la dirección de la orquesta Montecarlo, la que se hizo popular por sus presentaciones radiales en la emisora CMHI, convertida luego en la RHC Cadena Azul.

 Pero poco tiempo después Julio Cueva se reincorporó a la agrupación Hermanos Palau, con la que trabajó durante varios años en el cabaret Sans Soucí y dio a conocer varias de sus composiciones, entre ellas Rascando siempre rascando y Tingo talango, grabadas al año siguiente en Nueva York por Rita Montaner.

 En 1942 fundó su propia orquesta, con la que comenzó a trabajar en la emisora 1010, del Partido Socialista Popular, etapa en la que pudo dedicarle más tiempo a la composición e hizo numerosas grabaciones, para la RCA Víctor, de sus creaciones más recientes, en su mayoría sones montunos y guarachas que se hicieron muy populares, con la voz líder, unas veces,  de Orlando Guerra (Cascarita), y otras,  de Manuel Licea (Puntillita).

 La orquesta de Julio Cueva fue considerada la mejor de Cuba en 1944 y fue una de las primeras en grabar para la firma discográfica cubana Panart en 1947, pero ya el ambiente político en el país se complicaba y tuvo su clímax en el golpe de Estado ejecutado por el dictador Fulgencio Batista en 1952.

 Un año después se disolvió la orquesta de Cueva, quien se retiró parcialmente de la música, aunque realizó algunos trabajos esporádicos.

 Después del triunfo de la Revolución en 1959 compuso algunas piezas alusivas a temas del momento, como las tituladas Unidad, Yanqui, cuenta bien, Y no queremos guerra y La paloma socialista, entre otras.

 Desde 1960 fue empleado en los archivos del Departamento de Recibos del entonces Instituto Cubano de Derechos Musicales e impartía clases de solfeo en la escuela de música Brindis de Salas, en la localidad de Cojímar.

 Seis años después comenzó de profesor en el Centro Popular de Música de Marianao, donde se retiró de la vida laboral poco tiempo después.

 El talentoso y valeroso músico internacionalista vivió modestamente sus últimos años en el anonimato y la humildad de su jubilación. El 30 de diciembre de 1975 falleció en La Habana por un infarto del miocardio, a la edad de 78 años. Desde hace varios años sus restos descansan  en el Panteón de los Caídos por la Defensa, en el cementerio de su natal Trinidad.

 La cultura cubana perdía así a uno de sus grandes artistas, que desde sus inicios infantiles en la música llegó a escalar altos niveles como trompetista, compositor y director de orquesta, dentro y fuera del país, al que representó dignamente en el arte y en la solidaridad combativa entre los pueblos.

Julio Cueva Díaz será siempre un paradigma de músico y combatiente internacionalista.


Cabaiguán tuvo un importante protagonismo en la huelga del 9 de abril.

Cabaiguán tuvo un importante protagonismo en la huelga del 9 de abril.

Mario Rodríguez Valero uno de los participantes en la huela del 9 de abril que no fue del todo un fracaso

Por Rafael Daniel

 El 9 de abril se conmemora uno de los hechos más importantes de la historia nacional,  dirigido por el Comandante Faustino Pérez Henández, por encargo del Comandante en Jefe Fidel Castro, al producirse en el año 1958 la huelga que demostró la decisión de lucha del pueblo cubano de derrocar a la tiranía.

Aunque no se lograron sus objetivos principales en todo el país, tampoco se puede decir que fue un total fracaso. En Cabaiguán por ejemplo, tuvo un efecto notable bajo la dirección de Miguel Reyes Castro, según recuerda Mario Rodríguez Valero, uno de sus dirigentes y participante.

“Uno de los principales éxitos de la huelga en Cabaiguán fue la unidad que se logró entre las distintas organizaciones  revolucionarias como el Movimiento 26 de Julio y el Partido Socialista Popular. Yo no considero que fue un fracaso independientemente de que el refuerzo armado que debió de producirse no se llevó a cabo”, precisa Rodríguez Valero.

“Las fábricas de tabaco, las escogidas, los comercios, en fin, todo el pueblo se paralizó y previamente hubo paros obreros de cinco, diez y quince minutos, días antes de la huelga. Había un espíritu de Revolucion”, añade.

Mario retoma el tema de los preparativos de la acción revolucionaria  y…  “ante un momento de indecisión del Movimiento en la región, se traslada la esposa de Armando Acosta Cordero al Reparto Obrero de Cabaiguán y en la casa de los padres de Martín Pérez se entrevista con este para trasmitirle la decisión de que la huelga iba”

“Se elevó el nivel de propaganda y recuerdo que se pusieron banderas del 26 de Julio en diversos lugares estratégico de muy  difícil acceso para la huestes de la tiranía como palmas muy altas, en postes eléctricos, en la loma de Punta de Diamante y una que se puso en la loma de Zaza que trasladaron desde Cabaiguán las hermanas Iraida y Zaida Castro”.

La juventud,  junto a otros sectores de la población, como las mujeres, también tuvo un prominente protagonismo en la huelga del 9 de abril. El propio Mario y otros dirigentes revolucionarios eran muy jóvenes entonces.

Al decir de Mario, la represión contra los participantes en la huelga fue brutal. Muchos de los combatientes clandestinos tuvieron que refugiarse en otros lugares y muchos fueron capturados,  “aunque eran tantos que no podían hacer una masacre”, dice Mario y recuerda uno de los crímenes más atroces de la soldadesca batistiana:

“Fue un asesinato salvaje el cometido por la tiranía contra uno de los participantes en la huelga. Abraham Domínguez, un campesino de La Aurora, zona entre Sancti Spíritus y el poblado de Guayos, quien  fue salvajemente torturado en la capitanía por el criminal Mirabal y su gente, fue castrado y metido dentro de un saco y abandonado en la pista del aeropuerto”, expresa aún colérico y con visibles señales de dolor Rodríguez Valero.

“Luis Seijas Echemendía fue sacado unos meses después de la prisión de Santa Clara y lo masacran en la carretera de Barajagua”.

A casi sesenta años de la huelga del  9 de abril el recuento de los hechos  es inevitable para quienes protagonizaron la historia y sirve como ejemplo para las actuales generaciones de no volver jamás a repetir aquel macabro pasado.


Arelys García y Enrique Ojito, los más gratificados en el Premio de Periodismo Primero de Mayo.

Arelys García y Enrique Ojito, los  más gratificados en el  Premio de Periodismo Primero de Mayo.

Por Rafael Daniel. Foto Oscar Alfonso de la ACN. 

Por quinta vez  la central provincia de Sancti Spíritus es la sede de la premiación del  concurso  nacional de periodismos Primero de Mayo, que en esta ocasión le otorgó su máxima distinción a Milenys Torres Labrada, del Sistema Informativo de la Televisión Cubana, con el documental “Fidel me dijo un día”.

El binomio integrado por el matrimonio espirituano de Enrique Ojito Linares y Arelys García, por el periódico Escambray, se alzaron con un Reconocimiento Especial con el reportaje “Su sueño dorado era que uno de los cinco traicionara”.  Arelys Garcia, se alzó, asimismo, con un  premio en crónica.

Ambos también recibieron premios en periodismo radial  con el conjunto de comentarios “La Resolución 17 no llegó a la madurez”, de Arelis  y la crónica “Juana, la reina de los parques”, de Ojito Linares.

La destacada periodista espirituana y su pareja fueron también los más premiados en el  certamen que cada año convoca la Central de Trabajadores de Cuba en saludo al día del proletariado mundial.

El miembro del Comité Central del Partido y su Primer Secretario en la provincia espirituana José Ramón Monteagudo Ruiz, estuvo presente en el acto de premiación junto a otros dirigentes políticos y de la central obrera en el país y en el territorio.

En el concurso se analizaron 486 trabajos y agregadas todas sus ediciones ya suman más de 17 mil los presentados.

El jurado estuvo constituido por prominentes personalidades del periodismo nacional, entre los que se encuentran Freddy Moro, Eduardo Morales y Ariel Larramendi, de destacada trayectoria en los medios audiovisuales.

Este fin de semana los premiados recorrieron diferentes lugares de interés económico y social de los municipios de Sancti Spíritus y Trinidad, donde pudieron constatar los avances en la restauración y conservación de ambas villas, la tercera y la cuarta fundadas por los conquistadores hispanos en Cuba.


 

Exitosa la tertulia La Piña de Daniel del mes de abril

Exitosa la tertulia La Piña de Daniel del mes de abril

Por Rafael Daniel

El Patio de la Poesía de la UNEAC, de la central ciudad de Sancti Spíritus, volvió a ser pequeño para  acoger a los asistentes a la Tertulia la Piña de Daniel que se celebra en el recinto de los  escritores y artistas espirituanos los primeros sábados de cada mes

Las identificaciones de Radio Sancti Spíritus y la del canal Centrovisión dieron comienzo a la actividad que se desarrolla  al estilo de un programa en vivo de Radio o Televisión, con un guión ameno, contentivo de diversas secciones en las que no faltan la música, como elemento más representativo de estos medios.

El destacado locutor Ernesto Valdés, Premio Nacional de la Radio, es quién  declama, con su inconfundible voz, los poemas del anfitrión, dice las efemérides, breves alocuciones históricas y también es el encargado de leer las noticias más importantes del día, entre otros materiales.

El lujoso elenco estuvo integrado por el habitual Trío Colonial,  Raúl Palmero, Ángel Alonso y como invitado especial Elio Olivera, mientras el maestro Claudino Mauri  se desempeñó como guitarrista acompañante.

En esta ocasión la Piña de Daniel, de la Filial de Cine, Radio y Televisión  de la UNEAC,  estuvo dedicada al Aniversario 55 de la UJC y al 56 de la Victoria de Playa Girón.


El histórico protagonismo del santuario de El Cobre

El histórico protagonismo del santuario de El Cobre

MI hijo, editor de  TV, licenciado Rafael Daniel (Jr) y yo frente al santuario de El Cobre, en reciente visita de los trabajadores del canal Centrovisión a Santiago de Cuba

Por Rafael Daniel

Santiago es una zona de notable valía en la geografía cubana y es imposible escribir una sola cuartilla sobre la historia de Cuba, sin hacer alusión al segundo territorio más poblado de la ínsula.

Desde 1515 hasta mediados del siglo XVI fue capital de la isla hasta que fue sustituida por San Cristóbal de La Habana.  El 10 de octubre de 1978, su centro histórico urbano fue declarado Monumento Nacional

El protagonismo de SC es tal que atañe a todo el acontecer nacional, desde lo político, lo económico,  lo social y hasta en el ámbito religioso, al residir allí la Patrona de Cuba: la Virgen de la Caridad del Cobre, o la Virgen Mambisa, como también se le conoce.

Por tanto, si obligada es una visita al Cementerio de Santa Ifigenia, al Moncada, al Morro, la Sierra Maestra, entre muchos otros emblemáticos lugares de esa región oriental, llegarse al imponente Santuario de El Cobre es también una cita imperecedera a la que acuden fieles, laicos, de otras denominaciones y hasta quienes no poseen ninguna fé.

En nuestra reciente visita a Santiago de Cuba, con el principal objetivo de visitar la eterna morada de Fidel, también nos llegamos hasta ese sagrado sitio dónde se venera a la gloriosa María, enfundada en su mágico atuendo, con el niño Jesús entre sus brazos, flotando sobre una tablilla dónde se leía la inscripción “Yo soy la virgen de la Caridad”.

Según narran algunos textos consultados “en el año 1648, se trasladó a una nueva ermita construida en lo alto de la serranía de las minas. Los vecinos recibieron el hallazgo como una buena señal del cielo y construyeron de inmediato la ermita para que sirviera de templo a la imagen de la Virgen. Al borde de la mina, los mineros levantaron el primer santuario, en el mismo sitio donde hoy se encuentra la iglesia que conserva aquella  imagen de la Virgen encontrada”

 Centenares de personas le visitan cada día, unos movidos por la curiosidad o el simple hecho de poder decir “estuve en El Cobre”  o por la devota acción de consumar alguna promesa al cumplirse un milagro ante la petición de un importante encargo personal a la Patrona de todos los cubanos.

En el Santuario de El Cobre se han dado cita las más disímiles personalidades,  por lo que cuando llegamos allí sentimos también que acompañábamos a heroicos combatientes de las gestas mambisas, de la guerra revolucionaria, internacionalistas, deportistas o destacados  intelectuales.

 El Premio Nobel de Literatura Ernest Hemingway, por ejemplo, entregó la medalla que le otorgaba tal distinción a la venerada Patrona, en reconocimiento al pueblo cubano, inspirador de su obra El viejo y el mar, por el cual recibió la alta distinción universal.

Del Moncada a Santa Ifigenia (Crónica de viaje)

Del Moncada a Santa Ifigenia (Crónica de viaje)

Por Rafael Daniel

En el trayecto de la visita de los trabajadores del canal  Centrovisión  desde Sancti Spíritus a Santiago de Cuba, no solamente rememoramos el viaje contrario al de la Caravana de la Libertad encabezada por Fidel, sino que también estuvo presente en nosotros la travesía de la Juventud del Centenario del Apóstol, en el día de la Santa Ana.

Marzo, lleno de tantas fechas gloriosas, había sido enlodado  con el golpe militar del día diez del tercer mes del año 1952, encabezado por el sátrapa Fulgencio Batista, hijo bastardo que sólo usó el apellido de su padre después de pagar una fortuna a los jueces, porque cuando se fue a postular como Presidente no apareció su inscripción de nacimiento y hasta ese momento utilizaba el de su madre, con el nombre de Rubén Zaldívar. Y con ese apelativo es que lo sorprendieron robando unos espejuelos cuando contaba con unos 16 años.

Mientras avanzábamos por la Carretera Central hacia el Oriente  disfrutábamos del jolgorio de nuestros compañeros de labor, la mayor parte de ellos tan jóvenes como aquellos que iban a someterse a una dura y desconocida prueba con la historia para iniciar la etapa definitiva por la emancipación de la patria.

El primero que nos vino a la mente fue Fidel, aquel que  fue capaz de guiar,  llevar a cabo e inculcar, con su sabiduría de indiscutible líder,  las enseñanzas e ideas del Maestro, verdadero autor intelectual del épico asalto a las fortalezas de Santiago y Bayamo.

Mientras la juventud que nos acompañaba  en el viaje reía, sentíamos a nuestro lado a Abel, segundo jefe del movimiento quien como el primero tenía poco más de dos décadas de vida; salvajemente torturado,  antes de ser asesinado cómo lo fue Ñico López, antes fotografiado vivo y después, de manera criminal, reportado como muerto en combate.

La morada definitiva de Fidel en Santa Ifigenia es un anhelo visitarla  para la inmensa mayoría de los cubanos, pero llegar hasta el Moncada es como el completamiento de un ingrediente imprescindible, entre muchos otros, que conforman el suculento ajiaco de nuestra historia, que tuvo en aquellos Jóvenes del Centenario a los forjadores  del futuro de estos agradecidos que por siempre les acompañan. 


En Santa Ifigenia con Martí y Fidel = Maestro y discípulo más aventajado

En Santa Ifigenia con Martí y Fidel = Maestro y discípulo más aventajado

La interminable fila de miles y miles de personas se mantiene intacta, desde el primer dia de la llegada de Fidle a su eterna morada

Por Rafael Daniel

En las varias veces que he estado en el cementerio santiaguero de Santa Ifigenia siempre he sentido el sobrecogimiento propio de visitar uno de los lugares más sagrados de Cuba, donde decenas de banderas indican la inmortal presencia de un caído o de un luchador por la redención de la Patria.

La tumba del Maestro perdió esa denominación para convertirse en su imperecedera morada que va mucho más allá del simple hecho de dejar de respirar para quedarse viviendo por siempre, como manda uno de los versos de nuestro Himno Nacional Cubano.

Su vecino cercano y discípulo más aventajado, Fidel,  también vive allí y aún nos parece ver su gallarda  y altanera figura reflexionando o proyectando estrategias para seguir adelante y soportar la cruel andanada de ataques del imperio que nos desprecia.

Así, a cuatro meses de su deceso físico, los trabajadores de Centrovisión estuvimos allí para continuar rindiéndole homenaje al perenne líder, al que se unió a Céspedes para convertirse también en otro Padre de la Patria.

Junto a miles y miles  de agradecidos que le acompañan para rendir tributo a aquel que, junto a su Maestro, nunca podrá hablarse en pasado.

La larga fila es interminable, desde el mismo momento en que fue sembrado eternamente en Santa Ifigenia después  de hacer el doloroso recorrido inverso de la Caravana de la Victoria, y también sentimos estar junto a él en el mismo trayecto hacia la gloria del Moncada, sitio también de visita obligada.

Cuando llegamos frente a la gran piedra que identifica su definitiva morada respiramos profundo, depositamos una flor y nuevamente nos sentimos junto a él  y cómo en tiempos precedentes casi le decimos aquel “Permiso, Comandante” para entablar un nuevo diálogo con la historia.


Retorno a la sección "La Esquina del Parque" de Sancti Spíritus

Retorno a la sección "La Esquina del Parque" de Sancti Spíritus

Nueva imagen del parque Mayor general Serafín Sánchez después del Aniversaro 500 de su fundación

Por Rafael Daniel

(Retomo esta sección como un homenaje a una buena parte de quiénes me acompañaron en los primeros años de mi asarosa juventud)

La Esquina del Parque es una Sección en la que trato de hacerle honor a momentos inolvidables  vividos en  mi juventud, precisamente en el parque Serafín Sánchez, ubicado al centro de mi ciudad natal: Sancti Spíritus, cuarta villa fundada por los conquistadores españoles en Cuba.

 Allí en la esquina del parque, frente al Hotel Perla, teníamos nuestro Cuartel General, para llamarlo de algún modo, sitio al que le denominábamos también .no sé por qué- El Platanal, aunque la vegetación que existía allí no eran precisamente bananera.

Tampoco sé por que razón tumbaron todas las matas y una fría capa de cemento ocupó su lugar y las sillas desaparecieron también de la pequeña geografía de esa zona de nuestro querido parque. El parque era el espacio ideal para concertar una cita y punto de partida hacia cualquier área de la ciudad.

Ahora, nuestro céntrico elemento de distracción, al calor de lasactividades por el medio milenio de la iudad ha sido totalmente remozado y su entorno vuelve a ser el hermoso remanso que fue y mucho más bello aún

Muchos matrimonios tuvieron su origen en aquellos kilométricos  andares alrededor del parque ¿Lo recuerdan?  Vienen a mi mente aquellos jueves y domingos de retreta, cuando la banda municipal tocaba sus repetidas piezas musicales en la glorieta, mientras las jóvenes le daban vueltas y más vueltas al óvalo del parque siguiendo la ruta de las manecillas del reloj y los varones en sentido contrario tratábamos de ganarnos “una vueltecita” que nos condujera a un romance o por el simple hecho de” darle duro” a nuestros  amigos con alguna codiciada damita del momento.

Allí conocimos a infinidad de personajes y personalidades que han motivado estos y otros trabajos que iré poco a poco enriqueciendo. Mis amigos de aquella época reciban mi más cordial saludo y aunque sólo trato sobre personajes pintorescos y en ocasiones acerca de algunas personalidades, en cada párrafo mi recuerdo para ellos, aunque quizás algunos ni tan siquiera agradezcan que les tenga presente. Han cambiado tanto las cosas. Incluso, hasta nuestras ideas son diferentes.

 ¿Cómo olvidar a Quesada, Sorí, Pestana, al “loco” Jose García, el "guajiro"  Reinaldo Torres, a Moisés Becerra, Rogelito, los “Mejicanos”, Mursulí, Meño, el “gordo” Meneses, Tony Joaquín; "Pipí, el aura"; Juan Carlos "el Curda", Castillo "Dos Cañones"; Celuma, los Roche.

Tampoco olvido a Minervino, Burucho, los Brunet, al “Gallego” Herrán, Cortés, Segundo Guzmán, los Yera, Nicolás, Amador o al doctor Valle. Mario "Funanga", Jose "Bemba", Donis, "Paquito" Gracia, mi ex cuñad; los Santana. "Justico" Marín, Angel "Pajarito" -que por cierto eshombre- los "Nene" ("Peseta", "Tres Kilos" Holy Holy) Osva y Rene Ramírez, "Guyen Sun", los hermanos Portieles, "Popy" Ortiz, Evy; el "Chino" Euclides, El Chino del Parque de la Caridad, "Juvito"; Orange Marrero, Albertico Marín, (como el hermano era marinero, conocí los primeros discos de los Beattles que trajo de un viaje) Tata Jiménez. Iván, Roberto Jiménez, Jorge Valdés y Tito su hermano,Ufffffffffff,   entre muchos y muchos  más que todavía veo casi a diario.

Algunos han fallecido, varios recientemente, como Pestana, René Sorí, Albertico Marín,  Tito, Castillo, Moisés Becerra y otros que más nunca he vuelto a ver o he visto poco y muchos que no nombro porque sería interminable la lista de acólitos a “El Platanal”  con quiénes perdí todo contacto mucho antes de cumplir los veinte.

El parque era centro de los “Santiago” –carnavales espirituanos- donde tuvimos el alto honor de disfrutar del arte popular de Mundamba o de Emilito Neira  -las dos figuras más emblemáticas de la época- de sus comparsas, de los disfraces.

Desde aquí partíamos hacia las áreas de baile: Plazoleta Camejo, después llamada Hanoi; la de Sobral, al Platanal de Bartola, Colón o hacia un lugar oscuro dónde darnos dos o tres besos con alguna “chiquita” hasta llegar a la casa con tremendos dolores testiculares.(¡No es como ahora!) Entonces condón era mala palabra.

Con esta sección pretendo saldar una deuda con quienes  alguna vez tuvieron un significado en aquella  parte tan importante de mi vida y ¿Por qué no? En la de ellos. Muchos ni tan siquiera compartimos las mismas ideas, pero lo importante es que piensen como piensen están aqui´, para siempre, en mi corazón. Dejemos que predomine el amor y los buenso recuerdos, base fundametal para las relaciones humanas  más puras.

Nos vemos en otro comentario sobre personas, lugares o hechos que volveré a compaetir con ustedes para navegar a través del recuerdo en momentos inolvidables de nuestras vidas. Trataré también de recorrer a través de esta sección por todos los municipios de la geografía espirituana)